Arte y discapacidad, una vía para la integración

Arte y discapacidad es igual a encontrar un motivo para salir de casa cada día y compartir. Para tener un trabajo. Para estar ocupado. Para encontrar un espacio de silencio y tranquilidad. Para hablar de artistas o para no llamar así a quienes no lo son. Para sanar. Para jugar, divertirse y disfrutar, sin finalidad. O para pensar y reflexionar. Para juntarse con otros como tú. Para mezclarte con otros distintos a ti.

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Arte y discapacidad son dos ideas muy diferentes, pero asociadas a la integración social y, más en concreto, a la labor de algunas fundaciones, no pueden entenderse la una sin la otra.

Al igual que el arte es difícil de definir, una vez unido al universo de la discapacidad, se abre un escenario donde todo es posible y donde cada uno tiene su particular visión de una misma o de, quizás, infinitas realidades. Hay tantas formas de hablar de arte como de discapacidad. 

La Fundación DKV Integralia fue creada por DKV Seguros hace más de una década. Tiene como objetivo la integración de las personas con discapacidad en el mundo social y laboral, y siempre ha prestado atención al ocio y la cultura como complementos de esa inserción laboral. DKV, a su vez, ha creado el programa DKV Arteria, una denominación que engloba todas las iniciativas impulsadas en el ámbito artístico y cultural por DKV Seguros, como son: la creación y dinamización de una colección, la producción de exposiciones, el patrocinio de una cátedra universitaria, la organización de certámenes artísticos y residencias para jóvenes artistas, etc.

Entre estas actividades, destaca el proyecto CuidArt, al que la Fundación se ha sumado de lleno y que, desde 2009, se desarrolla con el apoyo de DKV Seguros en el Hospital de Denia. CuidArt abraza el arte como una nueva vía de integración para las personas con discapacidad y como elemento de enorme importancia en el entorno sanitario, contribuyendo a los procesos de sanación y a la salud de las personas.

Arte y discapacidad, unidos en la Fundación DKV Integralia

El punto de inflexión en el que arte y discapacidad se acercaron viene marcado por la apertura de la Sala Integralia en 2011, un espacio de exposiciones en el propio centro de trabajo de la Fundación en El Prat de Llobregat (Barcelona). Es seguramente el más claro ejemplo de la apuesta que DKV Seguros viene realizando desde hace años por la cultura y que parte de la convicción de que esta y, en particular, el arte contemporáneo puede generar un impacto en el bienestar de la sociedad.

Sorprende encontrar una sala de exposiciones integrada en un centro de trabajo como es, en este caso, un call center –el único de Europa que cuenta con una plantilla en la que la totalidad de sus 160 integrantes tienen alguna discapacidad– y donde conviven a diario pinturas o fotografías colgadas en las paredes, esculturas situadas en las estanterías o las mesas, junto con el ambiente habitual de un centro de trabajo. Tal y como indica Javier de Oña, Subdirector de la Fundación DKV, “así vivimos con el arte”.

La sala no discrimina personas, disciplinas o temáticas. Acoge exposiciones de artistas de todo tipo de capacidades. Como dice Alicia Ventura, coordinadora del proyecto de arte de DKV, los criterios que siguen para seleccionar cuáles son las exposiciones a programar “son los que debería seguir todo proyecto cultural: los intereses y necesidades de los destinatarios. Lo que más nos preocupa es el modo en que nuestras propuestas son útiles para las personas con discapacidad que trabajan en la Fundación Integralia y para otras personas con diversidad funcional”.

"La intención es consolidar una programación anual de cuatro o cinco exposiciones, que sirvan para mejorar su espacio de trabajo, que supongan un aliciente más para los trabajadores y que sirvan al mismo tiempo como un espacio cultural con visibilidad para proyectos asociados con el arte y discapacidad", añade Ventura. Según apunta, hay investigaciones que demuestran que la participación en actividades culturales y en terapias creativas está relacionada con la mejora del clima laboral y la salud de los participantes.

El arte nos iguala

La Fundación Auxilia es otro claro ejemplo del maridaje entre arte y discapacidad. Se trata una institución de referencia en Barcelona con 60 años de experiencia a sus espaldas en la promoción y la gestión de servicios de atención específica a las personas con discapacidad –desde la infancia hasta la edad adulta– y a sus familias. Posee un proyecto, el Taller Auxilia, que ha promovido que la expresión artística centre sus actividades terapéuticas. En esta organización no entienden el arte para discapacitados, sino el arte sin más. “La expresión artística ayuda a adquirir nuevos aprendizajes. El arte nos iguala”. Este es el eje principal de la labor que llevan a cabo, según Josefina Rocamora, Directora del Taller.

La mayor parte de los beneficiarios del centro, de atención diurna, son enfermos neurológicos. Todos ellos son adultos y la media de edad se encuentra entre los 40-45 años. “Se intenta normalizar su vida: el hecho de que salgan de casa, venir aquí… les ayuda a dar sentido al día a día”, subraya Rocamora.

El Taller Auxilia es un taller liderado por Jaime Sunico, pintor y profesor vinculado a la Fundación desde hace 30 años, y una educadora especializada en Bellas Artes, en el que participan 12 personas. “No hablamos nunca de ´arterapia´, sino de artistas”. En el Taller, se realizan obras de pintura, escultura, esmalte y posteriormente se organizan exposiciones en centros cívicos (como el de Perepruna, en Barcelona), en salas de exposiciones (como la Sala Integralia de la Fundación DKV), o incluso en estaciones de metro (como la que se organizó en la ciudad de Tarragona).

También se realizan obras por encargo. Este fue el caso de la litografía que encargo DINCAT, la asociación que agrupa a todas las entidades que atienden a personas con discapacidad intelectual en Cataluña; o el de la pieza de barro que se llevó a cabo a petición de ECOM, movimiento asociativo integrado por asociaciones de personas con discapacidad física, con motivo de la celebración del 40 aniversario de su creación.

El arte es un vehículo de comunicación

Uno de los objetivos de la Fundación ONCE desde su creación hace más de 25 años es conseguir la plena inclusión de las personas con discapacidad en todos los órdenes de la vida. La Fundación centra gran parte de sus esfuerzos en la inserción laboral, pero se fija también en otros ámbitos como la cultura, volviendo a poner en valor la relación entre arte y discapacidad.

Así es como en el año 2006 organizó la I Bienal Internacional de Arte Contemporáneo Fundación ONCE, con el objetivo primordial de reconocer y difundir la obra de artistas con algún tipo de discapacidad y de potenciar su acceso y participación en el mercado del arte. Pero, asimismo, también se buscó despertar la atención del mundo de la cultura y el arte sobre la realidad del mundo de la discapacidad y su enorme potencial. Debido al éxito obtenido, la Bienal celebró ya en 2018 su séptima edición.

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