David Noguera: «Recibimos mensajes de odio tras la acogida del ‘Aquarius’»

David Noguera, presidente de Médicos Sin Fronteras en España, habla en esta entrevista sobre refugiados y solidaridad internacional en un año en el que se cumplen setenta años de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

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David Noguera, presidente de Médicos Sin Fronteras en España, se muestra tajante cuando dice que «el derecho a la vida, el primero y el más fundamental, se está vulnerando» desde instituciones como la Unión Europea y reconoce estar «preocupado» por el auge del rechazo a la figura del refugiado. Hablamos con él de todas aquellas situaciones que ponen en peligro el acceso de todas las personas a una atención sanitaria de calidad y del papel de las ONG como garantes de los Derechos Humanos.

— 360: Han pasado 70 años desde que se firmó la Declaración de los Derechos Humanos y, sin embargo, hoy en día hay más de 30 conflictos armados -no declarados- que dificultan que millones de personas tengan acceso a una atención sanitaria básica. ¿Cómo sería la sanidad en países como Siria, Yemen o Afganistán si no hubiera ONGs en el terreno? 

— David Noguera: En las situaciones de conflicto todo se desestructura y los sistemas de salud son los primeros que caen. Bien porque atacan directamente las instalaciones médicas -una vulneración fragante de los derechos humanos-, o bien porque el personal sanitario, lógicamente, intenta huir y proteger a su familia. Ahí se hace fundamental el trabajo de las ONG, y en particular de las ONG médicas. Intentamos llenar ese hueco que se crea para que la gente, incluso en esas circunstancias, tenga acceso a una asistencia médica de calidad. Aparte, el conflicto trae su propia patología. Incrementa de una forma muy significativa la mortalidad por causas directas o indirectas. Es una acción que se orienta a salvar vidas y el derecho a la vida es el primero y el más fundamental. 

— 360: ¿Estáis supliendo un servicio que deberían garantizar los Estados?
— David Noguera: Claro. Nosotros vivimos en una paradoja constante. El éxito de una ONG siempre implica que se está admitiendo el fracaso de la gente que tiene la responsabilidad directa de garantizar los derechos básicos de las poblaciones civiles en conflicto. El primer responsable es el país mismo. Ahora bien, cuando otros países interfieren y participan en el conflicto, también adquieren una responsabilidad sobre la salud de las personas porque su vida se ve directamente afectada por esa situación de guerra.  

— 360: En lugar de avanzar hacia un mundo más solidario, las últimas elecciones en diferentes países reflejan un auge de las posturas más nacionalistas que abogan por mayores controles de fronteras y un rechazo casi sistemático al inmigrante, ¿cómo afectan estas políticas a las tareas de rescate y atención de migrantes?

— David Noguera: Desde Médicos Sin Fronteras, hemos sido testigos de un cambio de paradigma. Hace tres o cuatro años había una sensación generalizada de solidaridad y empatía hacia la figura del refugiado, y ahora hay discursos directamente de miedo, de rechazo, de odio. Esto no pasa gratuitamente, sino que son agendas políticas que lo impulsan. La migración es un tema muy complejo y es legítimo que los diferentes partidos políticos tengan distintas posiciones, pero no se puede permitir que se crucen líneas rojas que vulneren derechos fundamentales. El mundo civilizado después de la Segunda Guerra Mundial se dio a sí mismo unos marcos de referencia que creíamos que estaban garantizados, pero estamos viendo que de una forma más o menos sutil se están erosionando. Estamos en un momento en el que el derecho al refugio, el derecho absolutamente legítimo de una persona a huir de su país en caso de conflicto no está siendo respetado. Además, se está vulnerando por instituciones como la Unión Europea que históricamente han sido garantes de este tipo de derechos. 

— 360: El caso del ‘Aquarius’ de este verano fue muy mediático y desató una oleada de solidaridad ciudadana, me atrevería a decir, sin precedentes. ¿Habéis notado un mayor apoyo a vuestra labor desde entonces?

— David Noguera: Hubo varias corrientes respecto al ‘Aquarius’. Es verdad que recibimos mensajes de solidaridad, pero también es verdad que nos quedamos impresionados por la cantidad de mensajes de odio que recibimos. Una cosa que, en general, no nos había pasado antes. Este caso nos llamó mucho la atención porque cuando salimos en los medios nos suele incrementar el número de socios, pero en esa ocasión llegamos a perderlos. Fueron pocos, afortunadamente, pero mandaron un mensaje que se resume en «os apoyamos para que los tratéis allá, pero no para que los traigáis aquí». Fue pequeño, pero creo que es un síntoma que nos tiene que preocupar. Nos preocupa a nosotros como Médicos Sin Fronteras, a mí particularmente como su presidente, pero me preocupa mucho más como ciudadano. Esto no es un marco legal de la ONG, esto son derechos humanos acordados y firmados por todos los países europeos. 

«El éxito de una ONG siempre implica el fracaso de la gente que tiene la responsabilidad directa»

— 360: En 2050 habrá 140 millones de desplazados climáticos, según el Banco Mundial. ¿Tienen los migrantes climáticos necesidades sanitarias distintas a las de los migrantes por razones bélicas o de pobreza? En caso de que sí, ¿cuáles son?

— David Noguera: El migrante climático es un fenómeno que está aquí, aunque haya gente muy importante que parece que no se ha dado cuenta. Es muy difícil distinguir al migrante climático del que huye por violencia o por pobreza. Son fenómenos que se interrelacionan de una forma estrechísima. El cambio climático va a traer más conflicto porque en zonas donde los recursos son escasos causa, por ejemplo, sequías que los merman todavía más y eso, genera violencia. El cambio climático, como la migración, es global. Así como los ecologistas sí han sido capaces de crear una cierta conciencia, creo que nos falta algo más de conciencia para darnos cuenta de que las crisis humanitarias son un tema de todos. 

— 360: ¿Desde Médicos Sin Fronteras habéis notado un aumento de situaciones de emergencia por desastres naturales o todavía no son especialmente perceptibles? 

— David Noguera: No es tan fácil evidenciarlo. Nosotros estamos reflexionando continuamente y tratando de adaptar nuestra respuesta a ese tipo de escenarios. Precisamente, estos meses estamos desarrollando el Plan Estratégico para los próximos cinco años y uno de los ejes principales es el cambio climático. Tendremos que prepararnos para mayores desastres que afecten a países vulnerables, y a grandes urbes en las que cada vez vive más gente. Nos estamos equipando ante lo que entendemos que es una nueva realidad. 

Por Alejandra Espino.

Etiquetas: Entrevista Ética