Fondo Kati: El diálogo de las culturas

El Fondo Kati reúne documentos que cuentan parte de la historia de Al-Ándalus. Desde hace más de cinco siglos, la familia Kati protege el legado en Mali de los religiosos radicales. Ahora, por fin, se expone en España.

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Tombuctú está a unos cuatro mil kilómetros de Andalucía. Pero recoge casi toda su historia. El Fondo Kati, guardado en la cuidad de Mali, es conocido también como la Biblioteca Andalusí, y consta de más de 12.000 manuscritos; más de un millar contienen 7.126 textos sobre la historia de Al-Ándalus, del sur de Francia, de los imperios de Ghana, de Mali, del Songhai y de la propia familia Kati.

En 2012, estos valiosos legados estuvieron a punto de desaparecer: los salafistas rodearon la casa de su actual guardador, Ismael Diadié Haidara, con el ánimo de destruirlos. Hace siete siglos, el juez Alí Ben Ziyad Al Qutí huía de Toledo con los 400 manuscritos iniciales del fondo, parte de su biblioteca particular: una selección de obras escritas en hebreo, castellano y árabe que profundizan en la historia, pero también en la filosofía, la ciencia y la religión. Se los llevó a un lugar seguro, en la entonces pacífica Malí. Ismael ha tenido que hacer ahora el camino inverso por el mismo motivo: salvaguardar el fondo.

El documental Ismael, el último guardián, recientemente estrenado y dirigido por la periodista Miryam Pedrero y producido por Televisión Española, muestra el atribulado periplo de este fondo, cuyos manuscritos quedaron escondidos en baúles familiares para escapar del extremismo religioso maliense cuando Ismael escapó a Granada. También recoge el viaje a Mali del vicepresidente de la Fundación Fondo Kati y directivo de DKV Seguros, Antonio Vila, para negociar con el Gobierno local la exposición de los documentos en España.

DKV respalda el rescate del Fondo Kati

Hace tres años, los manuscritos viajaron de Tombuctú a Jerez, Tarifa y Toledo, donde fueron digitalizados para su estudio por investigadores en España, antes de volver a su sede africana. DKV Seguros ha apoyado desde entonces el rescate de estos documentos.

Con motivo del 550 aniversario de la huida de Toledo de Ali ben Ziyad al-Quti, Vila viajó el año pasado a Bamako, la capital de Mali, para negociar con el Gobierno local que permitiera una exposición en España. "Lo importante es destacar el contenido de lo que está escrito en los manuscritos y demostrar que puede haber una relación entre las diferentes culturas", declaró a los medios el vicepresidente de la Fundación Fondo Kati y directivo de DKV Seguros.

Ismael Diadié es descendiente de Ali ben Ziyad, y custodia ahora su biblioteca. Durante años ha protegido y expandido la colección familiar, y fue quien logró sacarlos de Tombuctú en abril de 2012, pocos días después de la ocupación de la ciudad por los grupos yihadistas. 

De esta manera, trajo algunos de los manuscritos, que hoy guarda a buen recaudo el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. Sus denodados esfuerzos se han visto recompensados: el Fondo Kati se expone en España, y el Gobierno maliense ha empezado a digitalizarlo para perpetuarlo. La Fundación Fondo Kati ha dado con el nombre perfecto para este proyecto: Paz entre Culturas.

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