La Fundación Pachacútec, un sueño con buenos resultados

Hablamos con Magally Fuentes, vicepresidenta de la Fundación Pachacútec, galardonada en los Premios Seres por su labor social en Perú junto a Konecta-Fundación Integralia DKV.

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En 2000, unos cincuenta mil peruanos fueron reubicados al norte de la capital, en Ventanilla, Provincia Constitucional del Callao, en una zona conocida como Pachacútec, de las más desfavorecidas del país andino. El Obispado del Callao creó un campus para educar a los ciudadanos de manera que pudieran ser agentes de su propio desarrollo. Así surge la Fundación Pachacútec, que abrió sus aulas en 2004 a niños y adolescentes, de entre 3 y 16 años.

Quince años después, los resultados de esta institución son visibles: «Nos volcamos en la educación para el trabajo, en capacitar a estos jóvenes para su inserción laboral, con un resultado del 97% de éxito, y nuestro propósito es seguir creciendo, a pesar de que al principio sólo era un sueño». Estas palabras son de Magally Fuentes, vicepresidenta de la Fundación Pachacútec recién llegada a España con motivo de los Premios Seres, puesto que uno de los galardonadosKonecta-Fundación Integralia DKV–, lo ha sido por su proyecto Carrera de formación profesional en contact center en la Universidad de Pachacútec. Una formación especializada y de calidad para jóvenes sin recursos y personas con discapacidad. Este proyecto se realiza en colaboración con la propia Universidad de Pachacútec, la Fundación Pachacútec y la Fundación Santos Toledano.  

«Nuestra Fundación dispone de ocho unidades educativas, desde cocina y administración de empresas a peluquería y contact center, y los alumnos que concluyen sus estudios son ubicados en empresas de primer nivel, ya que trabajamos estableciendo alianzas con grandes empresas», explica Fuentes. La gente de Ciudad Pachacútec, con una población de 180.000 personas, vive con menos de tres euros diarios. «El Estado no da abasto para atender a la población, no podemos cruzarnos de brazos, así que nos constituimos para ser agentes de cambio de los propios pobladores, para cambiar sus vidas y que tuvieran una oportunidad de vivir en mejores condiciones», prosigue Fuentes. «Y lo estamos consiguiendo, gracias a la solidaridad de los peruanos, al sector público, al privado, a la Iglesia y a la cooperación al desarrollo». 

Magally Fuentes: "La fundación Pachacútec ha cambiado mi vida"

«La infraestructura de la mayor parte de las casas es muy precaria, apenas hay calles asfaltadas y sólo desde el año pasado disponen de saneamiento y agua, gracias a un sistema de tanques que permite a la población recogerla en baldes. En la misma Fundación carecemos de agua y de desagüe», relata Fuentes, pero se muestra esperanzada. «Los buenos resultados nos animan a seguir trabajando. Empresas como DKV Konecta-Fundación Integralia son socios estratégicos para nosotros. Sufragan la mayor parte del costo del estudio de cada alumno (el 80%), nos asesoran en qué contenidos capacitar a estos jóvenes, de manera que cuando regresen hayan adquirido los conocimientos que el mercado laboral demanda, y nos facilitan su inserción laboral en los mejores lugares». 

Fuentes desarrolló la mayor parte de su carrera profesional como abogada en el sector financiero. «Desde joven, sabía que algún día me dedicaría al sector social. Cuando cumplí 53 años, abandoné mi trabajo, llamé al obispo de Arequipa, que fue compañero mío de Derecho, para preguntar en qué podía ayudar. Y no sé cómo, aquí sigo, muy agradecida. La Fundación Pachucútec ha cambiado mi vida, quiero pensar que soy mejor persona, más cercana al prójimo, mucho más feliz, más próxima a Dios». 

Por Fabián de Montalvo

Etiquetas: Entrevista

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