La desconexión digital del trabajo

En la reforma laboral de 2017, Francia introdujo una medida pionera: el derecho a la desconexión digital del trabajo. Los empleados pueden negarse a abrir un correo electrónico, o un mensaje de trabajo más allá de su jornada laboral.

desconexión digital del trabajo

Francia, país pionero en derechos laborales

Que Francia haya sido el primer país en legislar la desconexión digital del trabajo no es casualidad. Francia es conocida por su especial sensibilidad con los derechos de los trabajadores. Fue un país pionero en reducir, por ley, la jornada laboral de 40 a 35 horas. El problema está en que el país galo suele añadir un montón de cláusulas y excepciones al margen de su corpus legal, y en muchas ocasiones, hay una considerable brecha entre lo escrito y los hechos. Si bien la jornada media laboral de los franceses está por debajo de la de la eurozona, no es una diferencia notable: 39,4 horas a la semana, frente a 40,9. Esto se debe a la flexibilidad de la norma, que permite a los empresarios hacer vericuetos para que sus empleados sigan dedicando, en muchas ocasiones, más de las 35 horas oficiales –algo que tiene mucho que ver con la última crisis económica, y un mayor miedo a perder el puesto de trabajo–. 

La desconexión digital del trabajo pretende que el empleado «no se sienta culpable por no abrir un correo electrónico de su jefe fuera de su horario laboral»

Algo parecido pasa con el derecho a la desconexión, en el que el país transpirenaico ha sido precursor y que ha hecho correr ríos de tinta. Lo ha incluido en su reforma laboral de 2017, pero está muy poco reglado y deja su eficacia en manos de la negociación de las empresas con sus empleados. El objetivo, tal y como declaró el Gobierno galo en su momento es que el empleado «no se sienta culpable por no abrir un correo electrónico de su jefe fuera de su horario laboral». Dicho en llano: es el derecho de un trabajador a apagar el móvil a partir de una hora determinada. O, al menos, a hacer caso omiso a todo aquello que provenga de su entorno laboral.

Una medida de éxito desigual

Sin embargo, algunos sectores empresariales, apoyados por expertos economistas de la rama conservadora, han criticado una excesiva intrusión en las normas de funcionamiento de las compañías, pretendiendo aplicar reglas generales en situaciones que difieren mucho unas de otras. Existen otras corrientes que han criticado la nueva norma justo por todo lo contrario: no hay multas ni medios coercitivos para las compañías que la incumplan. Y su promulgación oculta otras  reformas laborales reivindicadas hace mucho tiempo y de mayor calado, que llevaron a violentas protestas callejeras hace dos años. Para este sector crítico se ve, de alguna manera, como migajas para aplacar el hambre de cambio en el terreno laboral. 

La correcta gestión de las nuevas tecnologías es clave para la desconexión digital del trabajo

Todo esto ha provocado que el derecho a la desconexión haya tenido un éxito desigual. Con todo, algunas de las grandes compañías francesas lo han secundado. «Hoy en día, las herramientas digitales están borrando el límite entre la vida personal y la profesional», escribió Bruno Mettling, director de recursos humanos del gigante de telecomunicaciones Orange, en un informe para el Gobierno antes de que entrara en vigencia la nueva ley. «Con esta acumulación de correos electrónicos, y estos empleados que regresan agotados del fin de semana porque no se han desconectado, no es la mejor manera de ser eficaces en las empresas». Añadía, además, que los empleados se sentían cada vez más libres para revisar sus correos electrónicos personales en el oficina: después de todo, ya no había ningún principio ni final claro para sus horas y días de trabajo. 

Por tanto, carecer del derecho a la desconexión digital del trabajo cuando salimos de él puede ser incluso negativo para la productividad dentro de la jornada laboral. Sin duda, un efecto adverso en el que muchos empresarios no caen cuando no se cortan en mandar un email a sus empleados en sus días de vacaciones, afectando también a su entrono familiar.

Etiquetas: Salud Ética