La importancia de la salud emocional para las empresas

La Fundación Salud y Persona presentó en CaixaForum ‘Un viaje por el universo de las emociones’ su primera convención nacional para concienciar, tanto al sector privado como al público, de las grandes implicaciones que una correcta salud emocional puede tener en sus empleados, clientes y colaboradores.

“El bienestar emocional juega un papel fundamental en nuestras vidas”. Con esta afirmación Joan Piñol, director general de la Fundación Salud y Persona, inició el pasado 2 de octubre la presentación de las jornadas, recalcando que “según la OMS, la salud es un estado de completo bienestar físico, emocional y social”. Todo relativamente obvio hasta que Juanjo Mulero, fundador y presidente de la fundación, puso de relieve un dato preocupante pero que, a su vez, aporta un gran sentido a su objetivo fundacional: “Actualmente en los países occidentales un tercio de la población sufre problemas emocionales, según la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo”.

A medida que se fueron sucediendo las diferentes intervenciones, quedó patente que las patologías emocionales no entienden de fronteras, puesto que un mismo desorden emocional afecta a los diversos ámbitos de ese individuo: personal, social y laboral. Pero con la ponencia de la monja y activista argentina Sor Lucía Caram, entraba en escena el cuarto ámbito, y quizás el más amplio, de la salud emocional: el humanitario. “Unos tienen tanto y otros tan poco porque todavía no nos amamos. Porque no hemos aprendido eso de compartir y de repartir para que todos tengan” concluía Sor Lucía remarcando que el altruismo no solo ayuda a las emociones de quienes lo reciben, sino también de quienes lo practican.

Otro punto destacable, fue la mesa redonda entre el Dr. Josep Santacreu, consejero delegado de DKV; Juan Jesús Domingo, consejero delegado de Mémora; y Pilar Solanes, responsable del departamento de Salud en el ayuntamiento de Barcelona. Después que los tres participantes expusieran los proyectos de bienestar emocional que se están llevando a cabo en sus empresas e instituciones, el Dr. Santacreu realizó un paralelismo entre una empresa y una persona: “Veo a la empresa como una persona, lo más importante es conocerse a uno mismo, cuidarse a uno mismo y, si quieres cambiar las cosas, ese cambio debe empezar por uno mismo”, concluyendo que la relación entre jefes y empleados es de vital importancia para su salud e incluso para su esperanza de vida: “Es mucho mejor tener un buen jefe que un buen médico”.

Cuando los asistentes creían que ya se había abordado la salud emocional desde todos los ámbitos posibles (personal, social, laboral y humanitario) en la última parte de las jornadas, el astrofísico y divulgador Joan Anton sacó a escena el quinto y último ámbito: el espacial. Haciendo un recorrido desde el Big Bang, la formación de la tierra y la aparición de la vida, el ponente contextualizó nuestra existencia en la inmensidad del cosmos: “Vivimos de préstamo, la naturaleza nos ha puesto aquí y nos ha prestado todos aquellos elementos que nos forman. Cuando nos vayamos de este mundo este préstamo lo vamos a devolver. Nuestros átomos van a volver a la naturaleza para hacer otras cosas, pero ¿vosotros conocéis de algún préstamo que se devuelva sin interés? ¿Qué interés estamos dispuestos a pagar cada uno de nosotros por ese préstamo de la vida?”.

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