El cambio climático: un riesgo para la salud pública

DKV Seguros y ECODES presentan el Observatorio de salud y medio ambiente Cambio Climático y Salud. Su conclusión: las personas más vulnerables del planeta son las primeras víctimas del calentamiento global.

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  1. Los niños de los países en vías de desarrollo, los más afectados por el cambio climático
  2. El cambio climático y la salud de los más desfavorecidos
  3. DKV Seguros y ECODES elaboran un informe sobre la situación
  4. ¿Aún hay margen para una solución?

Los niños de los países en vías de desarrollo, los más afectados por el cambio climático

A una constitución biológica menos resistente a la mala calidad del aire o la escasez de determinados alimentos, se suma el hecho de que las zonas más dañadas por el calentamiento global coinciden en países en desarrollo, incluso en situación de extrema pobreza. Además, en estos países hay un mayor número de menores de edad que abandonan la escuela para trabajar, muchas veces, en la reconstrucción de las infraestructuras afectadas. Esto se debe a la pérdida de poder adquisitivo de sus familias, al verse afectados sus cultivos o la ganadería por los efectos del cambio climático. Son claros ejemplos de condiciones netamente inadecuadas e insalubres, originadas por el aumento de temperatura del planeta y su traducción en sequías, huracanes y otros desastres naturales.

El cambio climático y la salud de los más desfavorecidos

La relación del cambio climático con la salud de las personas (especialmente las más vulnerables) ha dejado de ser una suposición: es una relación directa. Según alerta la Organización Mundial de la Salud, las consecuencias del calentamiento global "influyen en los determinantes sociales y medioambientales de la salud: un aire limpio, agua potable, alimentos suficientes y una vivienda segura". Y ofrece unos datos alarmantes: entre 2030 y 2050 el cambio climático causará unas 250.000 defunciones adicionales cada año, debido a la malnutrición, el paludismo, la diarrea y el estrés calórico.

La OMS calcula que el coste de los daños directos para la salud (es decir, excluyendo los costes en los sectores determinantes para la salud, como la agricultura y el agua y el saneamiento) se situará entre 2.000 y 4.000 millones de dólares de aquí a 2030. La organización advierte de que "las zonas con malas infraestructuras sanitarias, que se hallan en su mayoría en los países en desarrollo, serán las menos capacitadas para prepararse ante esos cambios y responder a ellos si no reciben ayuda". Y plantea medidas urgentes, que atañen, sobre todo, al mundo desarrollado: "La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante mejoras del transporte y de las elecciones en materia de alimentos y uso de la energía pueden traducirse en mejoras de la salud, en particular a través de la reducción de la contaminación atmosférica".

DKV Seguros y ECODES elaboran un informe sobre la situación

Ante esta situación dramática, DKV Seguros y ECODES han presentado su informe Observatorio de Salud y Medio Ambiente: Cambio Climático y Salud. Se trata de la séptima edición de este estudio, que en este caso presta especial atención a las consecuencias del calentamiento global. Una de sus principales conclusiones del estudio son las consecuencias del cambio climático en la salud y su relación con la pobreza, la equidad de género y la infancia.

Para ello, el estudio realiza un análisis sobre cómo el impacto del cambio climático en la salud incide de diferente manera en la desigualdad económica y social, la desigualdad de género, la seguridad de la infancia y las migraciones forzadas. Siempre teniendo en cuenta los riesgos climáticos a los que las personas están expuestas, según el lugar del planeta en el que residan. 

¿Aún hay margen para una solución?

Aparte de detectar el problema, el estudio también propone soluciones. Así lo constató el director de ECODES, Víctor Viñuales, lanzando un mensaje al sector privado durante la presentación del estudio: "Actuar frente al cambio climático es cosa de todos, pero las empresas deben tomar mayor parte", poniendo como ejemplo a DKV Seguros. Por otra parte, el coordinador del Observatorio de Salud y Medio Ambiente de DKV y ECODES, Jesús de la Osa, añadió que "las olas de calor no son sólo el problema de los osos polares, también afectan directamente a la salud y mortalidad de todas las personas".

El informe alerta de que las olas de calor, las inundaciones y los fenómenos meteorológicos extremos provocan, por ejemplo, cambios en los patrones de enfermedades transmitidas por mosquitos o por el agua. Pero también en las afecciones sobre los sistemas sociales en aspectos como las seguridad alimentaria, la capacidad laboral, el desplazamiento de la población o la salud mental.

Sus responsables concluyen con una solución sencilla en su formulación y compleja en su ejecución, pero de la deberían tomar nota, desde ya, organismos públicos y privados, y también los individuos en su día a día: "Para mejorar la salud de las personas y del planeta, hay que actuar frente al cambio climático". El Acuerdo de París es un gran paso en este sentido, pero hay que pisar el acelerador.

Etiquetas: Observatorio DKV


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