Las consecuencias económicas del cambio climático son más graves de lo que imaginas

Un estudio de la Universidad de Stanford demuestra que, si el calentamiento global no existiese, los países más empobrecidos mejorarían su situación económica. Por el contrario, los más ricos se han beneficiado del aumento de temperaturas.

Las consecuencias económicas del cambio climático, aunque no se aprecian de forma tan clara como las altas temperatura o los fenómenos atmosféricos extremos, existen y también son muy graves. Un estudio publicado por los investigadores y profesores de la Universidad de Stanford Noah Diffenbaugh y Marshall Burke defiende que el calentamiento global ha precipitado el empobrecimiento de los países que ya partían de una situación más vulnerable por otros motivos, como conflictos armados o su colonización. La investigación la ha recogido la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

"Hay muchas posibilidades de que el calentamiento global haya exacerbado las desigualdades económicas a nivel mundial en el último siglo", aseguran los autores del estudio. Según sus datos, entre 1961 y 2010, el calentamiento global redujo la riqueza per cápita en los países más pobres del mundo, pasando de un 17% a un 30%. Esta cifra es producto del impacto de las subidas de temperaturas en el crecimiento bruto anual que, con el transcurso de los años, ha acumulado deterioros importantes en los países más cálidos y empobrecidos -al menos, si lo comparamos con cómo habría sido su devenir si el ser humano no hubiese modificado el clima del planeta-. Por su parte, el producto interior bruto de los países enriquecidos ha sufrido un ligero incremento al ver sus temperaturas templadas, lo que, en la mayoría de los casos, favorece el turismo. 

El estudio de Stanford sugiere que el uso (y abuso) de combustibles fósiles no ha hecho más que poner de relieve las desigualdades económicas que acarrea el acceso dispar a la energía. "A la hora de reducir estas diferencias, nuestros resultados sugieren que las fuentes de energía bajas en carbono tienen el potencial de proporcionar un beneficio añadido al desarrollo de las economías de los países, más allá de facilitar un acceso más equitativo a la energía», aseguran Diffenbaugh y Burke en un comunicado de prensa. A pesar de que las desigualdades entre los países se hayan reducido en las últimas décadas, el estudio afirma que, si no fuese por el calentamiento global, la brecha entre los que tienen rentas per cápita más altas y más bajas sería un 25% menor de lo que es ahora

Consecuencias económicas del cambio climático: ¿cuánto dinero le cuesta a cada país el calentamiento global?

Con el impacto del aumento de temperaturas "ocurre como con nuestro ahorros, en los que una pequeña variación en las tasas de interés puede generar una diferencia enorme en el balance de la cuenta dentro de 30 o 50 años", ilustra Diffenbaugh. Este ejemplo sirve para explicar cómo, tras décadas con temperaturas cada vez más cálidas, la economía de la India es ahora un 31% más pequeña de lo que hubiera sido sin ese incremento. Para investigar este patrón climático, Diffenbaugh y Burke combinaron las trayectorias históricas de temperatura a escala global con una réplica empírica de pruebas de la relación entre las fluctuaciones de las temperaturas y el crecimiento de la economía. De esta manera, han sido capaces de estimar cómo la influencia del ser humano en el clima ha forzado unos históricos de PIB en vez de otros. "Nuestro estudio es el primero que contabiliza exactamente cuánto dinero le está costando a cada país el calentamiento global en relación al histórico de sus emisiones de gases de efecto invernadero", asegura Diffenbaugh.

En las conclusiones del trabajo, los investigadores ponen el foco en la importancia de incrementar y asegurar el acceso a energías sostenibles en los países más empobrecidos para asegurar su desarrollo económico. "Cuanto más aumenten las temperaturas en estos países, más van a hundirse sus economías", manifiesta Diffenbaugh. Históricamente, los desarrollos rápidos de las economías han estado respaldados por combustibles fósiles, pero ese ya no es el mundo en el que vivimos. La investigación de la Universidad de Stanford demuestra que la apuesta por las energías renovables y limpias es la única manera de que las economías crezcan de manera más igualitaria y, sobre todo, sin contribuir a un aumento mayor de las temperaturas.

Por Raquel Nogueira

Etiquetas: Contaminación Salud

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