Exposición Creadores de conciencia

La exposición itinerante 'Creadores de conciencia' recoge el trabajo de 40 fotoperiodistas comprometidos que arriesgan su vida en conflictos bélicos, desastres naturales o regímenes autárquicos.

Miniatura

En una sociedad como la nuestra, en la que la imagen no solo sustenta, sino que genera realidad, el fotoperiodismo resulta vital para denunciar conflictos, mostrar situaciones de fragilidad social, revelar contextos de vulnerabilidad de derechos o evidenciar los desastres de las guerras. Para crear conciencia, en definitiva, en países como el nuestro, autosatisfecho y anestesiado por el exceso de estímulos visuales. El fotoperiodismo es una declaración de solidaridad con el sufrimiento humano que pretende provocar la empatía necesaria para sacudir las conciencias individuales. Con esa premisa nace la exposición Creadores de conciencia.

A menudo, la labor de tantos fotoperiodistas no llega a las salas de exposición ni a las galerías de arte. Ocupa portadas e informaciones interiores en los medios de comunicación mientras quienes las toman, en su mayoría profesionales anónimos, se juegan la vida –sin metáfora– y soportan una precariedad no solo laboral, sino también anímica, al trabajar en muchas ocasiones solos, estimulados por su voluntad y su instinto. 

DKV crea la exposición Creadores de conciencia

DKV, con motivo del XX Aniversario del Programa de Responsabilidad Social, ha querido rendir homenaje a estos fotógrafos que, con su trabajo, permiten que nadie permanezca ajeno a las injusticias, los abusos, el dolor humano. Y lo ha hecho con la exposición Creadores de conciencia, en la que reúne el trabajo de 40 fotoperiodistas, veteranos (como el caso de Gervasio Sánchez, Clement Bernad o Kim Manresa) y no tanto; 120 imágenes que abarcan un amplio espectro temático, publicadas en medios nacionales e internacionales con un mismo resultado: incomodar al poder, interpelar a la sociedad. 

3-GERVASIO SÁNCHEZ. Victima de amputación abraza a familiar. Freetown, Sierra Leona 2000 copia.jpg

Imagen de la exposición Creadores de conciencia - Víctima de amputación abraza a familiar. Freetown, Sierra Leona, 2000. (Gervasio Sánchez)

«Apostamos por el fotoperiodismo porque es un buen vehículo para tratar la mayoría de las temáticas que el programa de Responsabilidad Social de DKV ha abordado a lo largo de estos veinte años. Problemas de cambio climático, enfermedades, salud, discapacidad, colectivos socialmente marginados... y, al tiempo, hemos querido hacer un homenaje a unos profesionales que, como indica el título de la exposición, son creadores de conciencia, a esos profesionales que con su trabajo diario nos ponen delante de los ojos las realidades más duras y feas de la sociedad, nos hacen fijarnos en aquellas cosas que no funcionan, que nos hacemos bien, y en las que la ciudadanía debe concienciarse y colaborar para resolverlas», apunta Miguel García Lamigueiro, director de Comunicación y Negocio Responsble de DKV. 

La exposición, que visitará Barcelona, Madrid, Zaragoza, Sevilla y Valencia, no es una muestra más: «Es única porque está centrada en fotoperiodistas españoles vivos y en activo, no es una exposición retrospectiva sobre fotoperiodismo en España, sino que se fija en aquellos que los comisarios han considerado más relevantes. Por otro lado, también es única desde el punto de vista de cómo hemos trabajado, ya que los fotoperiodistas nos han permitido acceder a sus archivos y hacer una selección de imágenes basada en una serie de temas que queríamos tocar», destaca García Lamigueiro. 

Exposición Creadores de Conciencia: El lenguaje de la fotografía 

«La fotografía puede crear conciencia a su pesar, es decir, la fotografía no es un lenguaje que se puede controlar fácilmente, es algo que sucede con independencia del profesional que toma la foto, pero la difusión de esa fotografía permite que llegue a un receptor, que es el público en general, que reacciona ante eso. Sí, la fotografía puede crear cualquier sensación: hastío, aburrimiento, decepción, belleza... pero también conciencia», nos explica Chema Conesa, comisario de la exposición junto a Juan Manuel Castro. 

«¿Que si puede crear conciencia la fotografía? Basta con mirar un poco atrás. Pensemos en la guerra civil española, en esa foto de Robert Capa que todo el mundo tiene en su memoria, la del miliciano muriéndose. Ya en 1936, Capa sabía del poder de la fotografía para crear conciencia. Él vino a luchar contra el fascismo no con un arma, sino con su cámara. Pensemos en la guerra de Vietnam, en esa niña quemada corriendo, en la del general Nguyen descerrajando un tiro en la sien a un soldado del Vietcong en plena calle, ¿quién no las recuerda?», apunta Andoni Lubaki (Urretxu, Guipúzcoa, 1982), uno de los fotógrafos que participan en la muestra. No hay que retroceder tanto en el tiempo. Hace un par de años, quedamos conmocionados por la imagen de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años ahogado en una playa turca, destino que por desgracia comparten otros niños refugiados. Sí, las imágenes crean conciencia, pero, según Lurdes R. Basolí (Barcelona, 1981), otra de las fotógrafas incluidas en la exposición, cada vez con mayor dificultad: «Cada día cuesta más crear conciencia, cada día resulta más difícil, porque estamos saturados de imágenes, por todos lados, de todo tipo. Si somos capaces de crear conciencia, seremos capaces quizá no de cambiar el mundo, pero sí una parte de él. De ahí nuestra enorme responsabilidad para señalar lo que queremos cambiar, pero también para evitar que con nuestro trabajo se perpetúen estereotipos que dañan, más que ayudan, a aquellos a quienes fotografiamos». 

3-ANDONI LUBAKI. Islamista juega entre ruinas. Alepo, Siria, 2013 copia.jpg

Imagen de la exposición Creadores de conciencia - Islamista juega entre ruinas. Alepo, Siria, 2013. (Andoni Lubaki)

«Para que funcione, una imagen ha de tener alma, te tiene que contar algo y que ese algo no te deje indiferente, tiene que moverte, removerte, producir desde repulsión a miedo, o ternura o empatía; lo de menos es la perfección técnica, lo de más, lo que dice esa foto», comenta Maysun (Zaragoza, 1980), fotoperiodista hispano-palestina. Judith Prat (Huesca, 1973) estima que «una buena fotografía debe estar hecha de manera honesta, tener calidad técnica y, sobre todo, aportar información y provocar emociones». 

Walter Astrada (Buenos Aires, 1974) redunda en esta idea, en la emoción: «Una fotografía, para que impacte, debe emocionar, producir algún sentimiento en la persona que la observa. Es el único modo de remover conciencias. Decidí ser fotoperiodista porque hay imágenes que me cambiaron como persona antes de dedicarme a esto. Creo que una buena fotografía, de ésas que perduran en el tiempo, te obliga una y otra vez a preguntarte por el porqué de esa imagen, por el porqué de la situación que muestra, por el cómo es o fue posible eso que miras». 

«Creo que lo que importa en una fotografía, o lo que hace que una imagen se distinga de las demás, es su capacidad de crear un contraste de situaciones, porque es un efecto visualmente muy interesante que pone en ese lugar al espectador y le hace preguntarse en qué lado del contraste está él», asegura Daniel Ochoa de Olza (Pamplona, 1978). Uno de sus trabajos, presente en esta exposición, refleja un momento del Día del Orgullo, en Madrid, hace un par de años. En la imagen, vemos sentados en un banco a una anciana, con atuendo antiguo (bata estampada, alpargatas, garrota), y a un muchacho disfrazado de unicornio. La mujer lo mira incrédula, asombrada. «Esa fotografía funciona porque documenta un momento que agrupa polos puestos», explica Ochoa de Olza. 

3-DANIEL OCHOA DE OLZA. Celebración del día del Orgullo Gay. Madrid 2016 copia.jpg

Imagen de la exposición Creadores de conciencia - Celebración del día del Orgullo Gay. Madrid, 2016. (Daniel Ochoa de Olza)

¿Dónde y cuando se expondrá la exposición Creadores de conciencia?  

Para facilitar que el gran público pueda acercarse a la muestra, Creadores de conciencia se desplazará por cinco ciudades españolas en los próximos meses. Esta misma semana, se inaugurará la exposición en Barcelona (donde permanecerá abierta del 6 septiembre al 10 febrero en el Palau Robert) y más tarde podrá verse en Madrid (en el Círculo de Bellas Artes, del 25 de febrero al 28 de abril). Después, las ciudades elegidas serán Valencia (del 7 mayo al 23 junio en el MuVIM), Zaragoza y Gijón. Las 120 fotografías que se presentan en la exposición Creadores de conciencia se han publicado en los medios de comunicación más importantes del mundo. Todas ellas están tratadas con seriedad y rigor, y con un alma y una magia especial. 

Samuel Aranda, Bernat Armangué, Walter Astrada, Sandra Balsells, Lurdes R. Basolí, Javier Bauluz, Clemente Bernad, Pep Bonet, Manu Brabo, Olmo Calvo, Sergi Cámara, José Cendón, José Colón, Javier Corso, Ricky Dávila, Juan M. Díaz Burgos, Ricardo García Vilanova, Antonio González Caro, Diego Ibarra Sánchez, Sebastian Liste, JM López, Andoni Lubaki, Kim Manresa, Enric Martí, Andrés Martínez Casares, Maysun, Fernando Moleres, Alfonso Moral, Emilio Morenatti, Daniel Ochoa de Olza, Ana Palacios, Santi Palacios, Judith Prat, Abel Ruiz de León, Rafael S. Fabrés, Gervasio Sánchez, Carlos Spottorno, Rafael Trobat, Guillem Valle y Mingo Venero son todos los fotógrafos que forman parte de una exposición que crea conciencia y la despierta para crear un mundo mejor a través de instantáneas que reflejan la realidad que se vive fuera y dentro de nuestras fronteras. 

* Puedes leer el reportaje completo sobre la muestra 'Creadores de conciencia' en el número en papel de la revista Tres Sesenta de DKV.

Etiquetas: Ética