Aprender y emprender: Mondragon Team Academy

Aprender y emprender: ni profesores, ni clases, ni exámenes. Mondragon Team Academy convierte a sus alumnos en emprendedores desde el primer día. Hoy engloba una red de más de 70 empresas rupturistas.

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Decía Nelson Mandela que “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”. Hoy, el mundo es más pequeño que nunca, y los retos abandonan definitivamente el plano local para volverse globales. En la era de la comunicación, un emprendedor sabe que el alcance de su capacidad transformadora no está delimitado por fronteras. Ni tampoco sus posibilidades de aprendizaje. Aprender y emprender al mismo tiempo ya es una realidad.

  1. ¿Qué es y como surgió la Mondragon Team Academy?
  2. Este modelo rupturista, en expansión
  3. La metodología finlandesa: aprender y emprender
  4. Un ejemplo de emprendimiento global

¿Qué es y como surgió la Mondragon Team Academy?

La iniciativa de Mondragon Team Academy (MTA), una red internacional creada por un equipo de emprendedores en 2008 en el seno de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Mondragon Unibertsitatea, se propone aprovechar este escenario. Además, añade otra variable: aprender haciendo  (y emprender) ms concretamente, el aprendizaje-servicio. Todo ello, combinando procesos de aprendizaje y de servicio, haciendo comunidad en un solo proyecto bien articulado donde los participantes aprenden al trabajar en necesidades reales del entorno para mejorarlo. Así, los alumnos de MTA se zambullen en el modelo formativo finlandés que impulsa la TiimiAkatemia: no hay profesores, ni clases, ni exámenes. Son emprendedores desde el primer día y viven en primera persona el proceso de crear una empresa en el mundo real y llevar adelante su proyecto. Es decir, aprender y emprender al mismo tiempo. 

“MTA surge con el objetivo de plantear un modelo educativo que esté metido dentro del modelo convencional europeo, pero que forme en emprendimiento, innovación y liderazgo”, explica su cocreador José Mari Luzarraga. “Y lo hace de una forma rupturista: ¿es posible aprender renunciando a un aula o a exámenes como los conocemos? Junto con nuestros socios de metodología educativa finlandesa, hemos demostrado que sí es posible. Aprendemos haciendo, creamos nuestras empresas reales, lo hacemos en equipo, viajando y experimentando la realidad con clientes e inversores”.

Este modelo rupturista, en expansión

El propósito de MTA World, tal y como explican sus responsables, es transformar su entorno emprendiendo en equipo y basándose en los valores cooperativos, así como en el aprendizaje activo team learning by creating. Hasta 2012, ese entorno se concentraba en Euskadi; desde entonces, fruto de su acuerdo con Teamlabs, laboratorio de aprendizaje en emprendimiento, añaden “World” a su denominación porque amplían su red de emprendedores a Madrid y Barcelona, y más allá de sus fronteras. 

Para llevar a cabo su modelo educativo, la red MTA cuenta con varios programas disruptivos, entre los que destaca LEINN (Grado oficial en Liderazgo Emprendedor e Innovación) que cuenta con una metodología implantada con éxito en Finlandia en los últimos 25 años y radicalmente diferente a la convencional: los alumnos aprenden haciendo (learning by doing) y viajando por el mundo. En esta carrera, los estudiantes son emprendedores desde el primer año de carrera y crean una empresa real, trabajan con clientes reales, con proyectos de verdad, y deben facturar para superar el curso, entre otros objetivos. 

La metodología finlandesa: aprender y emprender

Entendemos que en el mundo educativo hay mucho aprendizaje, pero poca práctica, y en el mundo empresarial pasa justo lo contrario”, explica Luzarraga. “Con esta metodología finlandesa, juntamos los dos mundos: aprender haciendo. Así, en el ámbito educativo metemos la variable experiencia creando empresas auténticas que operan e interactúan en el mundo real, y las propias empresas a su mismo tiempo meten la variable de aprendizaje. Así, es una constante experimentación y mejora. Un modelo educativo, pero que al mismo tiempo es un modelo empresarial. Una buena idea puede desembocar en un proyecto interesante, pero si no conlleva un aprendizaje constante, por ejemplo, de los propios errores, es improbable que tenga éxito”. 

Actualmente, MTA World lo forman una comunidad de 743 emprendedores en equipo (teampreneurs), según explican los responsables de la red, y 73 cooperativas (team coops) multigeneracionales, multiculturales, multidisciplinares y multilocalizadas en 8 ecosistemas de innovación social (MTA Labs) repartidos en cuatro países (España, China, India, México) gracias a la red de laboratorios locales creados por equipos emprendedores. 

Un ejemplo de emprendimiento global

Son cientos los proyectos de emprendimiento que forman la red de la MTA, e Initi es un ejemplo paradigmático de cómo funcionan, qué hacen y qué les motiva, que podría extrapolarse a todas. 

Se autodefinen como “un equipo de alto rendimiento dedicado al desarrollo propio y de otras empresas”. Son 15 emprendedores de diferentes especialidades y conocimientos, que se han desarrollado en el grado LEINN. “Nuestra filosofía está en ‘aprender haciendo’, así que dedicamos nuestro tiempo a proyectos locales e internacionales de toda índole; algunos parten de nuestras propias iniciativas, en otros damos salida a las ideas de otros emprendedores”, explican sus responsables. Y añaden: “Lo que nos hace fuertes son nuestras ganas y determinación por aprender todo el rato. Aprendemos de nuestros propios clientes y experiencias y lo hacemos con ellos para sumar, ganar todos y evolucionar cada día”. 

Entre sus proyectos, se encuentra Food 360: “Luchamos contra el despilfarro de alimentos a través de nuestra red de neveras de intercambio. Hemos habilitado diferentes neveras de intercambio de comida en la ciudad de Barcelona con el objetivo de que quien lo necesite, pueda conseguir gratuitamente aquella comida que, de otra forma, no habría sido consumida por nadie y habría sido tirada”. 

Dentro de Initi, fomentan al mismo tiempo la mentalidad emprendedora de otros, con su programa Innovate or Die. “Es una competición de innovación en la que estudiantes universitarios multidisciplinares generan soluciones innovadoras para retos reales planteados por las empresas participantes. El equipo con la solución escogida ganará un premio de 1.000 euros”. Otro ejemplo de que la realidad es el mejor campo donde aprender y emprender.

 

Etiquetas: Innovación