Jaime Silos: "Hay que hacer hincapié en la alfabetización financiera"

La sostenibilidad ha irrumpido en los mercados financieros. Jaime Silos, presidente de Spainsif, reflexiona en esta entrevista sobre el impacto de las inversiones socialmente responsables, conocidas como ISR, que están perfilando las nuevas reglas del juego en el mundo de las finanzas.

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— 360: Hemos sido testigos de que el mercado financiero puede ser la causa de grandes desastres. ¿Qué pasa si utilizamos ese mercado para activar cambios socialmente responsables?
— Jaime Silos
: El mercado tiene una doble cara. Se parece mucho al caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Puede ser tu mejor amigo o tu peor enemigo. Responde a las circunstancias que hay en el entorno político y socioeconómico y a veces se comporta como un angelito y otras como un diablo. Por ejemplo, cuando hay estas grandes crisis sistémicas y la gente se pone a vender bonos soberanos. Entre otras cosas, se ha creado una oportunidad. Los mercados no son necesariamente malos. Y precisamente la inversión sostenible es un clarísimo ejemplo de cómo los mercados pueden ser tu gran aliado. La inversión responsable nace fundamentalmente por algunas consideraciones éticas, particularmente de grupos religiosos que empiezan a plantearse que, si, en su día a día, en su doctrina o en su escala de valores, reprueban determinadas conductas o actitudes, no serían consecuentes consigo mismos si invirtieran en cosas que no lo fueran (alcohol, tabaco, pornografía, armamento, etc.). Esto, que se produce hace varias décadas, ha creado una bendita oportunidad, porque, gracias al análisis acerca de qué exposiciones tienen las carteras de inversión, los inversores han empezado a darse cuenta de que no todo vale, de que su objetivo es maximizar la rentabilidad, pero no a cualquier precio. Y ese descubrimiento de qué ocurre si se invierte más allá de la rentabilidad financiera de una inversión, si se analizan otra serie de componentes (la consideración de los asuntos sociales, medioambientales y de buen gobierno), más allá de hacerte sentir bien, porque conectan con tu sistema de valores, a su vez te generan una capa de protección ante riesgos muy serios que han arreciado en los últimos años, de corrupción, de qué ocurre cuando tienes una compañía y entras en un cenagal de corrupción severa. Ha habido grandes procesos de destrucción de valores por falta de ética. ¿Qué ocurre si no protejo el medio ambiente de manera decidida y tengo un accidente –caso de BP–? ¿Qué ocurre si hago trampas y engaño a los reguladores –caso de Volkswagen–? Realmente, destruyo valor financiero para mis inversores, destruyo valor social para mis empleados y para mis clientes, destruyo protección medioambiental y, además, estoy creando un problema de salud. Es un proceso de aprendizaje. La ISR ha sido un éxito, en el cual, a raíz de la aplicación de criterios éticos, hemos ido avanzando hasta incluir criterios sociales, ambientales y de buen gobierno que, en última instancia, mejoran la rentabilidad a costa del riesgo de las inversiones. Por eso los mercados pueden llegar a ser un gran aliado.

— 360: Las ISR, ¿son realmente más rentables que las inversiones tradicionales? ¿Cuál es la tendencia?
— Jaime Silos: No solamente es rentable, sino que, cuando menos, es igual de rentable que los fondos tradicionales, solo que también tiene un componente de mitigación del riesgo. Lo que significa que, desde un punto de vista financiero, es más eficiente, porque se mide por la rentabilidad ajustada a riesgo. Cuando tienes en cuenta estos riegos sociales, medioambientales y de buen gobierno, al final lo que haces es diversificar la cartera. Y, además, llegas a la conclusión de que los criterios sociales, ambientales y de buen gobierno son un magnífico indicador adelantado sobre la calidad de los activos. A igualdad de rentabilidad financiera, tienes una mayor calidad de la inversión. En el último estudio que hemos publicado en la red mundial de CIF, valoramos el mercado mundial de ISR en 23 billones de dólares, que supone una cifra exorbitante, teniendo en cuenta que, más o menos, el mercado global de inversiones es unos 50 billones. Estamos llegando a unos niveles muy significativos.

— 360: ¿En qué campos se focalizan más las ISR?
— Jaime Silos: Se trata de un mercado en constante evolución. Es un mercado nuevo que va madurando y se va haciendo cada vez más sofisticado. Hasta valores insospechados. Ahora mismo, lo más novedoso sean quizá las inversiones de impacto, que buscan compatibilizar la rentabilidad financiera con un impacto social o medioambiental. Esto se puede hacer a través de diversos instrumentos. La mayoría de los activos circula entre instrumentos de inversión no cotizados, que es allí donde realmente puedes hacer una mayor relación entre el impacto y la rentabilidad financiera. Hay bonos sociales y otros instrumentos, pero cada vez más hay fondos de inversión que invierten en compañías que cotizan y que buscan determinados retornos, por ejemplo de bienestar laboral, de inclusión de la mujer y de colectivos desfavorecidos... Es interesante la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que involucran al sector privado, lo cual permite llevar a cabo estrategias de inversión activa en torno a los ODS y que, dentro de estos, haya muchos sectores que se vean beneficiados (infraestructuras, agua, energía, salud, etc.). Mucha gente criticaba que los ODS fueran 17 y que además se dividieran en 169 subobjetivos. Si te pones las gafas de inversor, es una oportunidad, porque te permite diversificar tu cartera, puedes hacer estrategias de inversión diversificada para los ODS, de manera que no te suponga un excesivo peso en uno de los sectores. Para que las inversiones sean inteligentes, tienes que minimizar el riesgo, y eso pasa por diversificar. Por ejemplo, si tú quieres invertir tu patrimonio personal, está el índice WACI (Weighted Average Carbon Intenstity), que mide el carbono por cada millón de dólares facturados, es decir, que es una ratio que pone en relación los niveles de facturación de las empresas con las emisiones que generan. Así, si quieres invertir en renta variable, una cosa que puedes hacer es consultar los fondos de inversión y hacerles un ranking por WACI y en seguida te darás cuenta de que hay unos fondos muy rentables desde el punto de vista financiero, pero que tienen un WACI diez veces más alto que otros.

— 360: ¿Se trata, pues, de conciencia o de estrategia?
— Jaime Silos.: Yo creo que los dos aspectos hacen que se incrementen las ISR, pero es el segundo el que nos permite crecer, porque, si la integración de principios éticos fuera en perjuicio de los inversores, tendríamos un problema. Gracias a ello, tenemos unos buenos índices de dólares invertidos, porque la gente se da cuenta de que no solamente no destruye valor, sino que mejora la calidad de las inversiones.

— 360: Si las ISR no se ponen en la agenda de las escuelas de negocio, ¿la tendencia podría estancarse?
— Jaime Silos: En cuanto a la formación, para que haya ISR en España, tiene que haber S, tiene que haber R, pero también tiene que haber I. Tiene que haber inversión en general. Un gran reto para España es que tiene un nivel de sofisticación muy bajo a nivel financiero. Este es un primer escollo. Por lo tanto, todo lo que sea formación en finanzas es positivo. Un segundo factor importante es que, en este contexto de baja sofisticación, en España solo se destina en torno al 15-20% del patrimonio a vehículos de inversión colectiva vía fondos de inversión, que es donde precisamente hay oferta en ISR. Es difícil cuando tienes ese perfil, si además haces el mercado más complejo y no solamente pides que se invierta en un fondo de inversión en renta variable, sino que también sea socialmente responsable. Hace falta mucha pedagogía. Los más jóvenes y sobre todo las mujeres son fundamentales para el futuro de la in- versión en general. Hay que hacer hincapié en la alfabetización financiera. Otra parte importante es la formación a los propios asesores financieros. Precisamente porque, cuando el nivel de sofisticación es muy bajo, el rol del asesor cobra una importancia mayor. Al ser las ISR un producto nuevo, aún hay reticencias por parte de los asesores, que temen no asegurar la rentabilidad al cliente. Hay que enfocar la formación hacia estas dos vertientes, los particulares y los asesores financieros, que en España están un poco rezagados.

— 360: ¿Qué cota de mercado ocupan las ISR en España?
— Jaime Silos: Aproximadamente, 169.000 millones de euros en un mercado de inversión colectiva de unos casi 400 millones. Más o menos la mitad. Lo que cabe destacar es la distinta intensidad que tiene el mandato de lo sostenible. Hay diversas estrategias y no todas son tan efectivas. De hecho, las más efectivas tienen muy poco volumen. Sin embargo, se puede pedir que las compañías de inversión apliquen un rendimiento mínimo a nivel social y de buen gobierno para invertir en ellas. Necesitamos invertir en compañías que sean al menos así de sostenibles. Y eso puede hacerse con carteras gigantescas. Las estrategias sofisticadas que buscan un impacto concreto suelen tener menor volumen.

— 360: ¿Son los millennials los portadores de esos nuevos valores éticos?
— Jaime Silos: Nuestro nivel de concienciación ética no es una constante a lo largo del tiempo, no es como la constante universal gravitatoria. Esto lo hemos estudiado en Forética. Hablamos de una curva en forma de U, de manera que la gente más sensible es o la más joven o la más mayor. Cuando vamos pasando de más a menos jóvenes, vamos perdiendo la frescura, el ímpetu social y medioambiental en nuestras decisiones de compra o de ahorro. Luego, cuando envejecemos, lo recuperamos. Nuestra hipótesis es que esto tiene que ver con el ciclo de formación de los hogares, es decir, que nuestra capacidad de discriminación sufre a medida que vamos adquiriendo más responsabilidades financieras. Durante los próximos treinta años, se va a producir el mayor trasvase de riqueza de la historia. Cuando fallezcan los baby boomers y hereden sus hijos, que son los millenials. Los valores sociales y medioambientales de los millenials son mucho más fuertes que los de los baby boomers. Y, concretamente, en el caso de la mujer. Hasta ahora, el control financiero de la familia era fundamentalmente masculino. Y esto está cambiando. Cada vez más mujeres se hacen cargo de las finanzas familiares. Las mujeres tienen una mayor sensibilidad con estos temas, una visión mucho más de sistema, de ecosistema. Y esta incorporación de la mujer está teniendo gran impacto en las ISR. Humanizan más la inversión. Para ellas, el contenido social es un atractivo adicional a la inversión.

— 360: Son muy sonados los casos del fondo Rockefeller o del fondo noruego relativos a la decisión de desinvertir en compañías que tengan un impacto negativo sobre el entorno. ¿Hay otros ejemplos destacables?
— Jaime Silos: BlackRock, la gestora de fondos más grande del mundo, gestiona más de cuatro veces el PIB de España. Todos los años, Larry Finck, presidente y fundador, escribe una carta a los CEO de las compañías en las que están invirtiendo. En la de este año, por ejemplo, aborda temas como la victoria de Trump y el Brexit, Le Pen, los populismos, etc., y advierte de que ellos lo que buscan son empresas estables y sostenibles, y que las ISR son el mejor indicador que tienen para valorar si una compañía está comprometida con el largo plazo. Estamos hablando de decisiones de inversión muy importantes que se toman con base en esta información. Además, Larry Finck añade que no van a dudar en utilizar su capacidad de influencia, como mayor inversor del mundo, en expulsar de la gestión a aquellos directivos que no tengan una agenda sostenible.

— 360: Estos devenires populistas, y aislacionistas, ¿hasta qué punto perjudican, ponen barreras o crean temores en el mundo de la inversión socialmente responsable?
— Jaime Silos: Yo, particularmente, lo veo como una oportunidad. Nassim Nicholas Taleb, ideólogo de la llamada teoría del cisne negro –en su libro The Black Swann–, es autor también de Antifrágil, donde explica que lo robusto no es lo contrario de lo frágil, que las formas más vigorosas son tremendamente frágiles. Lo único que necesitas es suficiente potencia. Un sistema antifrágil es aquel que, si lo sometes a volatilidad, aprende y mejora. Yo creo que los inversores responsables –y también los irresponsables–, si los sometes a determinados estreses, y en este caso Trump es un estrés, al final acaban mejorando. Ojalá no me equivoque, pero, paradójicamente, Donald Trump puede ser el mejor aliado que podamos tener frente al cambio climático; por dos motivos: si triunfa, mejora la aversión al riesgo y, si fracasa, se producirá su conversión bíblica, a lo San Pablo, que ocurrirá tarde o temprano. En cualquier caso, esto supone que, desde el punto de vista de la inversión, los asuntos de ISR sean más importantes, porque el riesgo aumenta la incertidumbre y a una compañía mejor posicionada en el mercado medioambiental no le afecta mucho, pero otra que no lo esté, si se desincentiva la inversión en carbono, se pegará un batacazo.
 



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