Reducir el consumo de plásticos: cómo planificarte hacia la desplastificación

Reducir el consumo de plásticos para contribuir a disminuir la contaminación, es un tema que hemos tratado a lo largo todo el Observatorio. En este artículo queremos darte algunos consejos para facilitarte la ruta hacia la desplastificación.

reducir el consumo de plástico

Antes de comenzar nos gustaría dejar claro que estas son algunas ideas sobre cómo reducir los plásticos, por supuesto no están recogidas todas las posibles y te invitamos a que sigas investigando. Tampoco pretendemos que, después de leerlas y en un breve tiempo, puedas cumplirlas todas. Te recomendamos que hagas un listado con estas y otras propuestas y te plantees si crees que puedes evitar, reducir, reutilizar, reciclar o rechazar el producto plástico, cómo lo vas a hacer y cuándo vas a comenzar. Ejemplos, rechazaré la pajita de plástico que me ofrezcan en el bar desde hoy, o evitaré el estropajo de plástico adquiriendo uno de fibra natural de lufa el próximo fin de semana.

Manos a la obra, veamos los consejos:

Cómo reducir los plásticos en la compra

  1. Llévate un carro, mochila, cesta o una bolsa de tela o rafia que puedas reutilizar.
  2. Prescinde de comprar productos “plastificados”, evita productos con envoltorio de plástico y sobre envasado.
  3. La fruta y verdura mejor comprarla a granel. Llévate tus bolsas de tela fina, malla… o cualquier otro material, tanto para dárselas al tendero como si la pesas tú mismo.
  4. Aunque es aconsejable tomar fruta mejor que zumo si vas a consumirlo, haz tu propio zumo. Si no puedes y tienes que comprarlo evita las botellas de plástico, los tetrabriks (sí, parte de su composición es de plástico lo que complica su reciclaje) y los envases de menor tamaño.
  5. También en el caso de la leche la mejor opción son las botellas de cristal frente a los tetrabriks. Si es ecológica, de proximidad y puedes rellenar tu botella en la misma tienda la compra será perfecta.
  6. Evita los guantes de plástico al comprar fruta y verdura muy presentes e incluso obligatorio su uso en muchos supermercados. En general lavamos o pelamos estos productos antes de comerlos y no son necesarios. Puede que te llamen la atención pero así se comienzan los cambios, también puedes guardar un par y reutilizarlos.
  7. A la carnicería y pescadería también puedes llevar tu fiambrera o bolsa de silicona para evitar el plástico.
  8. Si compras vino en botella elige que sea con tapón de corcho. Además de evitar el uso de plásticos estarás apoyando que no desaparezca una industria que mantiene el aprovechamiento de los alcornocales y de numerosas especies que viven en ellos.
  9. Cada vez hay más tiendas que renuncian al plástico y nos ofrecen los productos a granel con la posibilidad de llevar nuestros envases o de adquirirlos y reutilizarlos. Infórmate de las que hay más cerca de ti y ve a descubrirlas.
  10. Si tienes una cafetera de cápsulas no hace falta que te deshagas de ella, puedes adquirir un pack de cápsulas rellenables y reutilizables. Aunque haya empresas que las recogen y reutilizan, estarás evitando una producción innecesaria.
  11. Aunque no es la opción más sostenible, si vas a realizar la compra en coche a un hipermercado puedes utilizar cajas para ordenar y llevar la compra en el maletero. 
  12. En casa, la oficina, el coche, etc. mejor la caja de cartón de pañuelos de papel que los pequeños paquetes “plastificados” de 10 unidades.
  13. Bolígrafos y lapiceros. Son productos muy baratos que se acumulan en nuestros hogares, es fácil que incluso se queden secos sin haberlos empleado. Por eso rechaza los que te puedan ofrecer y busca opciones recargables y lo más libre posible de plásticos. Si son de madera asegúrate que sean maderas certificadas respetuosas social y medioambientalmente en su producción.
  14. Si compras por internet pide que el envío no se realice en bolsas de plástico, aunque no te hagan caso puede ser el inicio para que se genere el cambio. 
  15. Únete a campañas, como la de Greenpeace, pidiendo que los supermercados dejen de contribuir a la invasión de plásticos.

Reducir plásticos en bares y restaurantes

  1. Evita los establecimientos poco sostenibles. Son numerosos los lugares en los que utilizan vajillas desechables, fíjate antes de entrar y busca otros más comprometidos con el medioambiente.
  2. Pide agua de grifo. Además de reducir el número de botellas de plásticos estarás ahorrando dinero.
  3. Si te ofrecen una pajita para tu refresco di “no, gracias”. Si por algún motivo médico, o si simplemente no puedes vivir sin ellas, busca alternativas como: las comestibles, de bambú, de metal o silicona, ambas son fáciles de limpiar y conservar.
  4. Lleva tus propios recipientes reutilizables al restaurante para transportar las sobras o pedidos para llevar.

Reducir plásticos en la cocina

  1. Evita los estropajos cuyas esponjas estén hechas de plástico (cada vez que las utilizas desprenden microplásticos con todos los impactos que hemos ido comentando), puedes sustituirlos por fibras naturales por ejemplo de lufa (vegetal de la familia de las calabazas y calabacines) y cepillos de bambú o de madera por ejemplo de fibra de coco, ambos materiales 100% biodegradables y compostables.
  2. Para limpiar suciedad incrustada puedes recurrir a los estropajos de cobre, son 100% reciclables y no rayan, aunque no son recomendados para limpiar la vitrocerámica o utensilios con superficie antiadherente. 
  3. Los estropajos de plástico no se pueden reciclar, deben de ir a la basura. Si son de fibras naturales podemos depositarlos en el contenedor marrón de materia orgánica. 
  4. Guantes de plástico. Si tienes la piel sensible y no puedes fregar o limpiar sin ellos busca que sean de látex 100% libres de plástico.
  5. Aunque no sea plástico, el rollo de papel de cocina también tiene un sustituto más sostenible, las servilletas de tela de fibra, por ejemplo de bambú lavables y reutilizables. Se encuentran marcas en el mercado que afirman que duran 65 veces más que el papel de cocina convencional. También puedes utilizar prendas de textil orgánicas que ya no puedas llevar.
  6. Intenta utilizar utensilios de cocina de hierro fundido, acero inoxidable, barro cocido y recipientes de cristal. Busca que sean libres de PFOA (ácido perfluorooctánico), un ácido que se emplea para muchos usos, entre ellos en ollas y sartenes antiadherentes, muy perjudicial para el medioambiente y también para nuestra salud ya que actúa como disruptor endocrino. 
  7. ¿Has ido a comprar con tu tupper o envoltorio de tela encerado? En ese caso directo a la nevera o al armario. También los puedes utilizar para guardar las sobras de comida y evitar el desperdicio alimentario. Recuerda: si el desperdicio alimentario fuera un país, sería el tercero del mundo en producción de gases de efecto invernadero.

Fiestas y celebraciones también sin plásticos

  1. Empezamos por la decoración: dos elementos muy utilizados deben evitarse ya que ninguno de ellos es imprescindible para disfrutar de una bonita celebración. El primero es el confeti plástico de colores, además de los impactos en su producción, en su uso es muy ligero y difícil de recuperar una vez se ha lanzado acabando y puede acabar en cualquier lugar. Aunque no es recomendable, si tienes la necesidad de “arrojar algo”, utiliza papeles de colores reutilizados. El segundo son los globos, los tradicionales de poliuretano pueden durar más de 400 años en la naturaleza, los cada vez más usados de látex son biodegradables pero incluso puede costar años que se degraden si llegan al mar, en contacto con aire puede tardar 2 o 3 meses. Ni la opción de látex es buena, si pensamos que en ese tiempo se están descomponiendo en microplásticos, han podido causar asfixia a algún animal o han podido llegar al mar y ser ingeridos por fauna marina, por ejemplo tortugas, creyendo que es una medusa causando obstrucciones intestinales que pueden incluso causar la muerte.
  2. Confecciona tu propia decoración utilizando materiales sostenibles y guárdala para otras fiestas que celebres o para prestársela a tu familia y amigos.
  3. Evita los cubiertos, platos y vasos desechables. La mejor opción es utilizar la cubertería y vajilla habitual. Si es una gran fiesta con mucha gente y no dispones de la cantidad suficiente o por el lugar donde organizas la fiesta no puedes llevarla o lavarla, opta por opciones más sostenibles con materiales como el bambú, cada vez están más disponibles en comercios no especializados. Si te desborda el número de invitados también puedes contratar a una empresa de alquiler de vajillas para celebraciones.
  4. Evita los salvamanteles de plástico, sobretodos esos finísimos de usar y tirar. Lo mejor es que sean telas de tejidos naturales, si no te resulta posible también encontrarás alternativas sostenibles de usar y tirar sin plástico.
  5. Intenta evitar las latas agrupadas con aros de plástico. Si no has podido evitar este tipo de aros mejor que las cortes antes de depositarlas en el contenedor amarillo.
  6. Los regalos, en este listado encontrarás ideas “no plastificadas”, también puedes optar por objetos realizados con plásticos recuperados del mar o de botellas de plástico, las opciones son tremendas, desde zapatos, ropa, fundas para portátiles… Más ideas, en vez de objetos materiales regala experiencias.
  7. Olvídate de grandes envoltorios, aprovecha cualquier material que tengas a mano para hacer tu propio embalaje, será único y mucho más original.
  8. Atención a los juguetes de plástico. No hay más que echar un vistazo para ver la cantidad de juguetes que hoy en día son de plástico, en algunos casos, incluso están pensados para un uso casi de usar y tirar. Los de muy baja calidad pueden liberar compuestos tóxicos y afectar a la salud de los más pequeños del hogar. Apuesta por juguetes hechos con materiales naturales: madera, cartón, tela… seguro que durarán varias generaciones y son más fáciles de reparar. Dona los juguetes que ya no se utilicen para que tengan numerosas vidas. Si compras juguetes de plástico fíjate que sean de plásticos orgánicos.
  9. ¡Atención fumadores! No trataremos en estas líneas los más que sabidos problemas que supone el tabaco para los fumadores y los que les rodean, nos centraremos en algunas cifras de uno de los grandes contaminantes, las colillas. En España el 23,3 % de la población es fumadora con una media de un consumo diario de 10,7 cigarros por día, un total de más de 116 millones de cigarrillos son consumidos diariamente tan solo en nuestro país y no todo el pitillo desaparece al fumarlo, nos queda la colilla. En la mayoría de los casos su composición es de un tipo de plástico, el acetato de celulosa, aunque este no es el único problema, en la colilla se habrán quedado residuos de las sustancias tóxicas del tabaco como la nicotina, el arsénico, hidrocarburos policíclicos aromáticos y metales pesados, entre otros. Cada colilla puede contaminar hasta 10 litros de agua del mar y 50 litros de agua dulce, además puede tardar hasta 10 años en degradarse pasando antes por la fase de microplásticos. Fumar no solo es un riesgo para la personas, también lo es para el medioambiente. Por eso si fumas no tires nunca la colilla al inodoro, ni la dejes en el asfalto o en el medioambiente, siempre bien apagada y a la papelera. Existen unos ceniceros portátiles muy cómodos para evitar contaminar nuestros ecosistemas. Si después de leer esto has pensado pasarte a los cigarrillos electrónicos tampoco vas a reducir el consumo de plástico, de hecho las cápsulas de relleno de líquidos también están comenzando a ser un problema. Por último, casi seguro que utilizas un mechero de plástico, en ese caso mejor que sea recargable, también puedes hacerte un regalo, compra uno que no sea de plástico, son casi indestructibles. Cuando se gasten los que tengas ni al contenedor amarillo ni tampoco a la basura de resto. Según nos informa Ecoembes el contenido de gas puede ser peligroso en ciertas condiciones de presión o de calor. Por ello, debemos llevarlos al punto limpio.

Cómo reducir el consumo de plástico en el cuarto de baño

  1. Pásate a los jabones de mano y ducha en pastilla. Aunque algo más difíciles de encontrar también existen barras sólidas de acondicionar de pelo, otra opción es realizarlas tú con ingredientes naturales, en internet encontrarás un gran número de recetas.
  2. También puedes comprar el champú a granel en tu peluquería, si no disponen de este servicio puedes animarles a que lo pongan en marcha.
  3. Vas a necesitar una jabonera para tus jabones sólidos en pastilla, evita que sea de plástico, puedes elegir entre un gran número de materiales más sostenibles como el vidrio o el acero inoxidable o por materiales orgánicos como las jaboneras de coco.
  4. Si por algún motivo sigues siendo fiel a los jabones líquidos: elige aquellos que tenga menos envase, compra tamaños grandes, busca comercios en los que vendan el producto a granel o marcas que vendan recambios más ligeros.
  5. Evita las esponjas hechas con plásticos. Si no puedes prescindir de ellas busca que sean materiales naturales: lufa, combinaciones de algodón y bambú, etc.
  6. Los bastoncillos. Un elemento a eliminar en nuestra higiene, son nefastos para nuestros oídos y para los ecosistemas. Los otorrinos no dejan de advertirnos de los numerosos problemas que están causando al empujar el cerumen hacia dentro provocando tapones e incluso provocando perforaciones del tímpano. Si no puedes vivir sin ellos elige las opciones de algodón de bambú o papel. Si aún te quedan por gastar, después de uso, tíralos a la basura, nunca al inodoro, provocan problemas en las depuradoras de aguas residuales, pueden llegar a ríos y playas, y tardan hasta 300 años en degradarse.
  7. La colonia mucho mejor a granel. Muchas marcas utilizan una cantidad desproporcionada de envases para un pequeño bote de perfume, evítalos.
  8. Desodorantes sin plásticos. Merece la pena hacer el esfuerzo de buscarlos en tiendas especializadas o en internet, fíjate que estén hechos con ingredientes 100% naturales, buenos para tu piel y para el medioambiente.
  9. Evita las maquinillas de afeitar desechables, vuelve a los modelos clásicos de acero inoxidable en los que se pueden sustituir las cuchillas.
  10. Para la espuma de afeitar se puede utilizar una pastilla de jabón o alternativas sostenibles que encontrarás en comercios especializados.
  11. Las toallitas húmedas pueden ser elaboradas con fibras plásticas o pueden ser 100% celulosa. Aunque esta segunda opción es mejor, en ningún caso deben de tirarse al inodoro, en mayor o menor medida todas tardan en degradarse produciendo atascos en los conductos y problemas en las depuradoras. La mejor opción es el papel higiénico convencional o incluso mejor una ducheta instalada junto a tu inodoro.
  12. Evita los productos de higiene y cosméticos que tengan microesferas de plástico y los envases de plástico.
  13. Para limpiar y exfoliar suavemente la cara una buena opción son las esponjas faciales de konjac (también llamado glucomanano, un tipo de tubérculo bulboso que crece bajo tierra originario de Asia) 100% natural, o toallitas de algodón reutilizables que también sirven como desmaquillantes y puedes lavar incluso en la lavadora.
  14. El bálsamo de labios es otro de los productos que se vende muy frecuentemente en envases de plástico, busca las opciones en latas de metal e incluso en tubos de cartón con ingredientes 100% naturales.
  15. Para las durezas de los pies no hace falta una máquina a pilas y de plástico, tan solo un poco de tiempo y la tradicional piedra pómez: natural, ecológica y económica.
  16. Para la depilación busca ceras 100% naturales y gasas. También puedes hacer tu propia cera buscando recetas en internet. Incluso puedes encontrar centros especializados en depilación al hilo con algodón orgánico para perfilar tus cejas.
  17. Utiliza cepillos de dientes de madera, bambú o con cabezales reemplazables. También ampliaremos más adelante esta información.
  18. Evita los dentífricos en tubo de plástico, puedes recurrir a pasta de dientes sólida que se encuentra en cajitas incluso recargables o en barra, muchas de ellas sin químicos. También puedes fabricarlo tú mismo.
  19. Encontramos opciones sin plásticos para el hilo dental, puedes encontrarlo en recipientes de cristal con tapa de metal y de ingredientes naturales de bambú, cera de abejas y diferentes aceites.
  20. Las lentillas siempre a la basura. Ni por el desagüe ni por el inodoro, incrementan los microplásticos del mar.

¡Atención mujeres! Reglas sin plásticos.

Según el documento “Reusable & toxic-free menstrual products. Making women’s lives better while fighting plastic pollution.” (Zero Waste Europe y Health and Environment Justice Support, 2018), una mujer tendrá a lo largo de su vida hasta 3.000 días con la regla, o el equivalente a 8,2 años. Durante ese tiempo, puede utilizar un promedio 12.000 productos menstruales desechables (compresas y tampones), el equivalente a 150 kilogramos por mujer, o suficiente para llenar dos minibuses. Se ha calculado que, en promedio, el 90% de cada artículo menstrual es plástico, para que te hagas una idea un paquete convencional de compresas supone el equivalente a 4 bolsas de plástico. Uno de los problemas es que el conjunto de materiales que componen estos productos desechables no tiene que ser divulgado por ley, ya que se consideran dispositivos médicos. Sin embargo, las compañías que han puesto a disposición esta información manifiestan que el plástico es el componente principal. Además, las compresas pueden contener productos químicos como BPA, ftalatos y aditivos petroquímicos siendo el polietileno el plástico más utilizado. Algunas de estas sustancias pueden alterar el sistema endocrino y están relacionadas con diversas enfermedades: cardíacas, de infertilidad y cáncer. Incluso en tampones se han encontrado tóxicos asociados con un mayor riesgo de menopausia precoz y trastornos menstruales.

Según cita el informe anterior, la Comisión Europea clasifica a los productos menstruales como el quinto artículo de plástico de un solo uso más comúnmente encontrados en el medio marino. Compresas y tampones pueden terminar en el medioambiente acuático después de ser arrojadas por el inodoro, llegando finalmente a ríos y mares, causando un significativo impacto negativo en el medio marino: pueden ser ingeridos por animales; liberar productos químicos en el agua, incluidos los microplásticos; contribuir al transporte de especies invasoras; y tienen un impacto económico negativo tanto en el turismo como en la pesca. 

Después de leer estas cifras, si no la utilizas ya, seguro que querrás probar la copa menstrual, puede ser de silicona natural, caucho, etc. (una “copa” que insertas en la vagina y en la que se recoge el flujo, tendrás que vaciarla entre 4 y 12 horas). Con su uso todo son beneficios, evitarás una gran cantidad de residuos, los posibles efectos negativos para tu salud y para el medio ambiente de los productos desechables, esto sin contar el coste económico que, según el informe anterior, aunque varía significativamente según el país de la UE, se estima para una mujer a lo largo de sus vida entre más de 1.500 y 7.500 euros en los países de la UE, en comparación con menos de 100 euros cuando se usan las alternativas reutilizables.

Si no te haces con la copa o para aquellas situaciones en las que resulta complicado su uso por la necesidad de tener un lugar para vaciar y aclararla con agua, existen otras alternativas las compresas de tela lavables y reutilizables, esponjas de origen marino 100% naturales o recurrir a compresas y tampones ecológicos.

Y también...

  1. Utiliza un vaso reutilizable para el café. Según la ONU, cada año, 4.000 millones de tazas terminan en vertederos o en el océano porque su revestimiento plástico impide reciclarlas.
  2. También las botellas de vidrio, acero inoxidable, de plástico libre de BPA, etc. son una alternativa para cuando estés fuera de casa o si la quieres mantener fresca en la nevera.
  3. Utiliza envoltorios de tela con cera de abeja o de otros materiales como resina de pino o aceite de almendras para evitar el papel film o de aluminio. Son envoltorios reutilizables de algodón 100 % orgánico con una mezcla especial de cera de abeja y aceites con los que crear una envoltura flexible para almacenar y envasar alimentos con múltiples usos: desde frutas y verduras cortadas, quesos, bocadillos y un montón de alimentos más.
  4. Además de todas estas acciones también te animamos a que participes en campañas de recogida de plásticos y que sirvas como ejemplo de vecinos, compañeros, familia y amigos, les estarás ayudando a ellos y al planeta.

 Como decíamos al principio del artículo no te agobies, comienza poco a poco, una buena manera es planificar tu ruta de desplastificación y, recuerda, cada gesto cuenta.

Como resumen: reducir el consumo de plástico en 8 pasos

  1. No uses bolsas de plástico. Cuando vayas a comprar utiliza bolsas de tela, cestas o un carro de la compra y rechaza aquellas que te ofrezcan. 
  2. Evita el agua embotellada. Siempre que sea posible bebe agua del grifo y emplea una botella rellenable, preferiblemente de acero inoxidable o vidrio. 
  3. Evita las pajitas.  En 2021 ya estarán prohibidas en la Unión Europea, pero ¡aún faltan 2 años! Si por algún motivo debes usarlas buscar alternativas como pajitas de acero o de papel. Evita también utensilios de un solo uso como cubiertos y vasos de plástico. 
  4. Evita los envases de plástico. Intenta comprar productos sin envasar optando por la compra a granel o al peso. Opta por el vidrio para almacenar los alimentos, evita las bolsas, el papel film y los recipientes de plástico. 
  5. En tus cosméticos y otros productos de higiene evita los microplásticos, comprueba que no contengan polietileno (PE), polipropileno (PP), cloruro de polivinilo, polietileno glycol (PEG- seguido de un número), polimetacrilato de metilo (PMMA), tereftalato de polietileno (PET) y/o nylon.
  6. Elige siempre que puedas productos hechos de materiales biodegradables, son muy numerosas las alternativas desde peines de madera, esponjas de celulosa o cubertería cerámica.  
  7. Evita los artículos de un solo uso y desecha correctamente todos los artículos que no hayas podido evitar.
  8. Infórmate y súmate a las campañas de diferentes entidades que piden un uso responsable del plástico y a iniciativas de recogida en nuestro medioambiente.  

Ahora que ya conoces cómo reducir el consumo de plástico y los motivos para hacerlo, no tienes excusa para no poner en práctica estas medidas. Hazlo por ti, por el planeta, por los que están y por los que vendrán.

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