La contaminación del plástico: una responsabilidad compartida

ECODES aborda la contaminación generada por el mal uso y gestión del plástico, uno de los grandes problemas ambientales de nuestro tiempo.

contaminación plástico ejemplo contenedor

La contaminación del plástico y la mala gestión de este es uno de los grandes problemas ambientales de nuestro tiempo.  En torno a este tema, comenzamos una nueva sección del Observatorio DKV de Salud y Medioambiente, una iniciativa de DKV Seguros y la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), cuyo objetivo es el estudio y análisis de las últimas investigaciones realizadas en materia de salud y medioambiente para la elaboración de propuestas de acción y participación acordes con los resultados obtenidos. 

La utilización del plástico para la fabricación de objetos de distintos tipos provocó una auténtica revolución social, que no ha hecho sino crecer. Hoy mismo, el plástico es un material omnipresente en nuestras vidas, sirve una mirada a nuestro alrededor para comprobar que vivimos en una especie de “Edad del plástico”.  

Los plásticos tienen utilidades muy diversas. No hay que negarles su eficacia en medicina para la elaboración de materiales que evitan infecciones, o en la realización de prótesis, válvulas para el corazón, incubadoras…  También, al ser un material ligero, se consigue una gran reducción de emisiones de CO2 en todos los medios de transporte, es decir, son estupendos aislantes y tienen muchos otros usos muy positivos. Sin embargo, también causan un gran impacto en nuestra salud –liberan una parte de sus componentes tóxicos que nosotros bioacumulamos- y en nuestro planeta y la biodiversidad –pues la gestión es muy mejorable, sigue creciendo el plástico de un solo uso y el resto se recupera mal- . Por si alguien duda del peligro que supone la contaminación del plástico, debido a la generalización de su uso y la mala gestión posterior, ahí van algunas cifras que nos deberían hacer pasar a la acción correcta y comprometida:

  • 8 millones de toneladas de plástico llegan al año a los mares y océanos (equivalente al peso de unas 800 Torre Eiffel o el de 14 285 aviones Airbus A380, servirían para cubrir 34 veces la isla de Manhattan o), según nos advierte Greenpeace. 
  • Sitúen el calendario en 2025. Si no cambiamos de tendencia actual, nuestros océanos tendrán 1 tonelada de plástico por cada 3 de pescado y en 2050 serán más los plásticos que los peces (Informe de la Fundación Ellen MacArthur).
  • La gran isla de basura del océano Pacífico está creciendo a gran velocidad; actualmente se expande por 1,6 millones de Km2, casi 3 veces el tamaño de Francia (Nature). Aunque es la más grande conocida, no es la única ya que encontramos una más en el Pacífico, 2 en el Atlántico y otra en el Índico.
  • Solo se han reciclado el 9 % de los 9 000 millones de toneladas del plástico que se han producido en el mundo (ONU).
  • Cada minuto se compra en todo el mundo un millón de botellas de plástico, en su mayoría se usa solo una vez y durante unos minutos; sus residuos pueden durar de 450 a 500 años en la naturaleza hasta que se degraden. 
  • La vida útil de una bolsa de plástico no llega a 15 minutos de media, pero le costará degradarse entre 10 a 400 años dependiendo del material y de las condiciones ambientales. 
  • Unas 700 especies de organismos marinos se ven afectados por la contaminación del plástico. Cada año, más de un millón de aves y más de 100 000 mamíferos marinos mueren como consecuencia de todos los plásticos que llegan al mar (Greenpeace).
  • En Europa, la limpieza de los residuos de plástico de las costas y las playas cuesta alrededor de 630 millones de euros anuales.

Contaminación del plástico : la necesidad de una actuación colectiva

Ante problemas de semejante tamaño, complejidad y relaciones múltiples solo caben actuaciones entrelazadas, que encaminen soluciones y compromisos desde ámbitos diversos. No existe una solución única al problema, solo una actuación urgente por parte de todos los sectores - desde los Gobiernos, a las empresas y por supuesto de la ciudadanía - y desde el diseño, pasando por la producción, distribución, uso, reciclaje y reutilización, es decir la puesta en marcha de un modelo de economía circular serán necesarios si queremos frenar la acumulación de plásticos que están asfixiando el planeta.

Sobre todos estos temas iremos tratando en las próximas entradas, pero hoy comenzaremos por el principio. ¿Sabes cuál es el origen de los plásticos? En la década de 1860 una compañía de Nueva York lanzó un concurso para encontrar un material alternativo al marfil de elefante con el que se realizaban las bolas de billar y el cual empezaba a escasear. El premio era elevado para la época ¡¡10.000 dólares!!

Cuentan que John Wesley Hyatt, estando en su laboratorio junto a su hermano Isaac,  sufrió un corte y para proteger la herida utilizó una mezcla de celulosa, alcanfor y etanol. Al parecer una parte se cayó al suelo formándose una fina capa que tenía la propiedad de unir el serrín y el papel. No acaba de estar muy claro si ganó el concurso o no, pero la investigación en esa línea hizo que surgiera el primer celuloide - su comercialización llegó en 1872 con un éxito espectacular, entre otros dio origen a la industria cinematográfica- y revolucionó, no solo el juego del billar sino que sirvió para fabricar piezas dentales, teclas de piano y todo aquello que se elaboraba con marfil. La pena, como señala Carmelo Marcén Albero en su publicación Medioambiente y escuela (Recursos educativos / El Diario de la Educación), es que “no consiguió proteger a los elefantes, diezmados actualmente en África y Asia por los furtivos colmilleros, aunque el producto ya no se dedique a fabricar los mismos objetos que en aquellos tiempos”. 

El siguiente paso hacia los plásticos actuales fue la invención de la baquelita, la primera sustancia plástica totalmente sintética creada en 1907 y nombrada así en honor a su creador, el belga Leo Baekeland. La baquelita es un material duro pero fácilmente moldeable que se convirtió en el componente de numerosos objetos como joyas, adornos, juguetes, peinetas o teléfonos, actualmente se sigue utilizando en la fabricación de asas de cacerolas. Desde entonces los plásticos han ido evolucionando ofreciendo hoy una gran tipología.

En los próximos meses vamos a profundizar sobre cómo hemos llegado a la situación actual de la contaminación del plástico, qué impactos tiene en nuestra salud y nuestro planeta, y qué soluciones se deben poner ya en marcha para convertir a los plásticos en un aliado y no en unos de los mayores problemas medioambientales de nuestro siglo. 

La contaminación del plástico es un problema que afecta a toda la sociedad. ¡Permanece pendiente a las próximas publicaciones!

Etiquetas: Contaminación Ética

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