Jose Luis Gallego: «El problema no es el plástico, sino el mal uso que hacemos de él»

Jose Luis Gallego, considerado una de las 10 personalidades más influyentes en temas de medioambiente del país, propone ideas para combatir el problema del plástico en su nuevo libro. ¡Conócelas en esta entrevista!

jose luis gallego

Jose Luis Gallego es naturalista, divulgador ambiental y escritor. Con una trayectoria de más de 25 años en la radio, colabora en el programa “Julia en la Onda” de Onda Cero con Julia Otero y escribe para La Vanguardia y el diario.es. Ha sido columnista de opinión de El País y El Periódico, y ha publicado centenares de artículos y reportajes en las principales revistas. Es director, presentador y guionista de documentales y series de televisión como “Terra Verda” o “Naturalmente”, ambas para TVE, o “Riu Avall” de TV3.  

Considerado como una de las 10 personalidades más influyentes de España en temas de medioambiente, ha recibido numerosos premios y reconocimientos a su trayectoria.  Actualmente centra buena parte de labor en asesorar a instituciones y empresas en planes de sostenibilidad y responsabilidad ambiental y a impartir conferencias para promover la participación de todos en el cuidado del medio ambiente. Ingeniero de Montes de Honor por la Universidad Politécnica de Madrid, ha recibido numerosos premios a su trayectoria. Sus más de 25 libros publicados sobre naturaleza y medio ambiente lo han convertido en un autor de referencia en el sector de la divulgación medioambiental. Hoy nos encontramos con él para hablar de su última publicación “Plastic detox. 5x10 ideas para reducir el plástico en tu día a día” de Libros Cúpula.

360: Comienza su libro llamándonos la atención sobre el descubrimiento de una nueva isla de basuras frente a las costas de Chile justo cuando escribía esta publicación. Con ella ya son 5 las islas de residuos flotantes en todo el Planeta. Tal y como comenta la contaminación por plástico se está convirtiendo en el mayor desafío para la humanidad. ¿Cree que los gobiernos, empresas y la población en general somos conscientes de este desafío? ¿Qué papel debe de jugar cada uno de ellos para reducir la contaminación por plásticos?

Jose Luis Gallego: La información sobre el problema de los plásticos es tan grande que no se puede hacer oídos sordos. Se está pasando de la conciencia a la acción, pero la respuesta está siendo muy lenta, el ritmo no es el adecuado. 

Las empresas deben repensar su manera de colocar los envases en el mercado, deben pensar cómo poner en nuestras manos cada vez menos plástico, al fin y al cabo los consumidores no somos los responsables de lo que encontramos en el mercado, aunque no debemos olvidar nuestra responsabilidad en el día a día. Por su parte los gobiernos deben legislar para favorecer ese uso responsable del plástico. Todos ellos tienen, tenemos, que actuar de manera inmediata. 

Hay una verdadera vocación de la sociedad de dominar este material que se nos ha ido de las manos completamente y del que hay que hacer un uso responsable. 

360: Tal y como señala, las imágenes que vemos cada día en las redes sociales - una tortuga con un bastoncillo de oídos clavado en la nariz, una gaviota estrangulada por un aro de latas o un cachalote con más de 30 kilos de bolsas de plásticos en el estómago, entre otras tantas- nos demuestran cómo estamos plastificando el Planeta. ¿Cómo hemos llegado a esta situación? ¿Es realmente alarmante? ¿Podemos tener esperanza en una rápida solución?

Jose Luis Gallego: En primer lugar no debemos criminalizar a los plásticos. El material no es el culpable, sino el mal uso que nosotros hacemos del plástico. El plástico como tal, el polímero en forma de vinilo, surgió a mediados del siglo XIX, es relativamente reciente. Desde entonces ha ido evolucionando y, en consonancia, el desarrollo de la humanidad. No hubiéramos conseguido avanzar en numerosos campos: medicina, navegación, construcción, etc. si no hubiera sido por el plástico. 

El gran problema es el uso que le hemos dado convirtiéndolo en un material de usar y tirar con el que estamos plastificando el planeta. 

Es una utopía pensar en vivir sin plásticos. La acción es clara: debemos reducir el consumo de plásticos dentro de una economía circular. Para ello, ya se está comenzando a trabajar. La UE acaba de aprobar recientemente un conjunto de medidas entre las que se encuentra la prohibición de ciertos productos de plástico de un solo uso, como por ejemplo: pajitas, bastoncillos para los oídos, cubiertos de un solo uso, etc. para los que hay alternativas fácilmente disponibles y que deberán desaparecer del mercado para el 2021. Las empresas también están actuando para reducir el plástico, por ejemplo las anillas de plástico de las latas de refrescos que están siendo sustituidas por cartón. 

Como comentaba anteriormente el problema es el tiempo, debemos reducir ya el uso del plástico a la mínima expresión. Esas 5 grandes islas que encontramos en los océanos con una superficie de 20 millones de kilómetros cuadrados son solo una pequeña parte de los plásticos que contaminan nuestros océanos,  tan solo representan el 4% del total. El 96% restante lo encontraremos en el fondo oceánico. 

 

"Los microplásticos son una grave amenaza, no solo para la salud de los océanos, sino para la nuestra", señala Jose Luis Gallego

 

360: Igual menos conocidos son los impactos de los microplásticos que ya se ha demostrado científicamente cómo han penetrado en nuestro organismo, aunque no se conozcan todos los riesgos que entrañan.  ¿Cómo podemos reducir en nuestro día a día la  generación de microplásticos? 

Jose Luis Gallego: Los microplásticos son una grave amenaza, no solo para la salud de los océanos, sino para la nuestra. Diferentes investigaciones han encontrados esos pequeños fragmentos de plástico en muestras de agua, de sal,… un reciente estudio calcula que de media comemos el equivalente a una tarjeta de crédito a la semana.  Ante esta situación lo primero es saber cómo puede afectar a nuestro organismo la presencia de microplásticos. En estos momentos es un tema que se está investigando y se sabe que es una amenaza real. Al avanzar en el conocimiento se deberá establecer la gravedad de esa alerta sanitaria. En cualquier caso, en el momento actual lo que debe primar es el principio de precaución. ¡El mejor residuo es el que no se genera! 

La verdadera solución pasa por reducir de manera drástica y urgente el uso de este material a todos los niveles y en todos los sectores. La mejor solución al plástico es menos plástico, creado y reutilizado dentro de los mecanismos que nos ofrece la economía circular. 

Un tema que es importante aclarar es la falsedad de ideas que se oyen como, que el plástico que depositamos en el contenedor amarillo se acaba mezclando con el resto de residuos, o que su final es el mar o la incineración. Detrás del gesto de separar y depositar los residuos en su contenedor se pone en marcha todo un mecanismo que contribuye a la recuperación de los materiales reciclados para convertirlos en materia prima y, posteriormente, en un nuevo uso. Debemos evitar la generación de nuevos plásticos, hay que evitarlos en origen y tendrán que ser las empresas las que den esas soluciones, los consumidores no somos los responsables aunque también tengamos nuestra parte de responsabilidad. Tenemos que actuar ya, el volumen de plásticos es tan inmenso que no damos abasto, ¡la bolsa amarilla en nuestros hogares es la que más se llena!

360: En su libro “Plastic detox” encontramos más de 50 propuestas de acciones agrupadas en 10 situaciones de nuestro día a día. 5 acciones por temas como: en la compra, en la cocina, en nuestro cuarto de baño, en el armario, en la oficina, en el cole, con los niños, en el deporte, ocio y tiempo libre o por último en la naturaleza. ¿A quién va dirigido este libro?

Jose Luis Gallego: El libro contiene un puñado de propuestas para hacer frente a la contaminación por plásticos pensadas, no tanto para el ecologista militante al que le recomiendo que no lo compre, lo puede dejar en la estantería de la librería. Está escrito pensado en esa importante parte de la población que todavía no está concienciada con el impacto de nuestros actos al medio ambiente. Esa población que no piensa cómo ese bastoncillo de oídos que desecha por el váter puede acabar causando un serio problema en las estaciones depuradoras de aguas residuales o incluso llegando a playas y mares e impactando en aves y peces entre otros, o las famosas toallitas biodegradables que al tirarlas al inodoro provocan graves daños en cañerías y reducen la eficiencia de las estaciones depuradoras y del sistema de alcantarillado y también pueden acabar en el medio natural.  

En el libro no se quiere ir al extremo, se proponen consejos prácticos para reducir el uso del plástico que no nos supongan hacer un cambio en nuestras vidas al ponerlos en marcha. Es fácil de leer, en momentos casi roza lo cómico, con muchos guiños y mucha retranca, es un tipo de divulgación empática que intenta conectar. 

Con este catálogo de buenas prácticas cada lector se puede hacer un traje a medida. Puedes empezar con un compromiso mínimo, por ejemplo, rechazando esa pajita que nos ofrece el camarero en el bar o realizar acciones más “costosas”, como utilizar pañales de tela reutilizables. 

Muchos ciudadanos están dispuestos a actuar pero no se sienten aludidos, no sienten la llamada, este libro pretende llegar a ellos. 

360: Estamos ya en periodo de vacaciones para gran parte de la población. ¿Qué consejos destacaría para la gente que vaya al campo o la playa?

Jose Luis Gallego: El verano es una época delicada. Al estar de vacaciones parece que nos relajamos en las cuestiones ambientales. Nos quitamos la ropa de trabajo, la corbata, los zapatos y parece que al recogerlos y salir de vacaciones dejamos también "colgada" la conciencia ambiental en el armario. 

Por poner un ejemplo, la media de consumo de agua por ciudadano en Zaragoza no llega a 100 litros por persona y día. ¿Qué es lo que pasa cuando nos vamos a Salou -un destino típico de los maños- y el consumo llega a los 300 litros por persona y día? Es fundamental no bajar la guardia, debemos hacer "ecología en zapatillas", en un mes podemos perder todos los avances de un año.

360: En su libro nos anima a conocer y a unirnos a organizaciones ecologistas para fortalecer su labor. También sabemos su colaboración con el proyecto Libera impulsado por SEO/BirdLife con el apoyo de Ecoembes. ¿Podría contarnos en qué consiste el término “basuraleza” acuñado por el proyecto? 

Jose Luis Gallego: El proyecto Libera surge de cuatro apasionados a los que nos encanta la naturaleza y nos preocupa encontrar envases fuera de sus plantas de tratamiento y a su vez ver cómo se pierden esos recursos como materia prima. En las charlas de sensibilización empezamos a usar el término "basuraleza" un neologismo que surge como alternativa al término anglosajón "littering" para designar los desechos humanos abandonados en la naturaleza. Cada vez fue una palabra más usada recibiendo un fuerte impulso cuando el escritor y académico de la Lengua Española, Antonio Muñoz Molina, empezó a divulgarla. El término "basuraleza" ha sido elegido como la palabra de año por la Fundación del Español Urgente (Fundeu) y también se ha incluido en el manual de estilo de la R.A.E. ¡Se ha convertido en una palabra mágica!

La evolución del proyecto Libera también ha sido muy emocionante. Desde aquellos 4 locos del medioambiente que comenzamos a pensar, en la barra de un bar en Madrid, en cómo afrontar el problema de la basuraleza, hasta el día de hoy, Libera se ha convertido en una de las mayores iniciativas ciudadanas que se están llevando a cabo en España para luchar y prevenir la contaminación provocada por los plásticos. 

Las cifras son todo un éxito. 30.000 voluntarios, personas concretas con nombre y apellidos que se unen para actuar frente a la basuraleza. 100 toneladas de basura retiradas de la naturaleza en la último recogida colaborativa del 15 de junio (piensa en lo poco que pesa una botella de agua o una lata de refresco, imagina la magnitud de todas esas toneladas recogidas). Actuaciones en más de 500 espacios naturales por toda España.

Es una emoción que paraliza y una inyección de esperanza. ¡Es posible hacer reversible la situación catastrófica en la que encontramos a la naturaleza! Nos demuestra que nosotros no somos la única solución, pero sin nosotros no hay solución. 
Ahora el reto es conseguir un movimiento ciudadano que actúe en otros temas prioritarios como son: el autoconsumo energético, el uso eficiente del agua o la movilidad sostenible. 

Desde el Observatorio Salud y Medioambiente agradecemos a Jose Luis su tiempo y os invitamos a que conozcáis y pongáis en marcha las propuestas de “Plastic detox” para conseguir hacer frente entre todos a la contaminación por plástico.

Etiquetas: Entrevista

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