Parques naturales de España, refugios de naturaleza y salud

La Covid-19 ha impulsado el turismo nacional en los 15 parques naturales que hay en España y ha ensalzado su valor como espacios de protección de la naturaleza en su estado más puro. 

parques naturales

A raíz de la pandemia de la Covid-19, los 15 parques naturales de España han registrado notables incrementos en el número de visitantes nacionales. Somos muchos los españoles que hemos redescubierto estos espacios naturales protegidos. Vamos en busca de aire puro, hermosos paisajes de ensueño y de un poco de calma para desconectar del trajín del día a día. Son, además, beneficiosos para nuestra salud. Este mayor interés por parte de la ciudadanía y la propia pandemia –que, entre otras cosas, ha sido consecuencia de la intromisión del hombre en la naturaleza– han ensalzado su valor como espacios de protección para la flora y la fauna. 

Los hemos redescubierto, pero son unos viejos conocidos. España fue uno de los países pioneros en Europa en la apuesta por la protección de la naturaleza. La primera Ley de Parques Nacionales fue aprobada en 1916. Dos años más tarde, en 1918, se declararon los dos primeros parques nacionales españoles: el de la Montaña de Covadonga (Parque Nacional de los Picos de Europa) y el de Ordesa (Parque Nacional de Ordesa y el Monte Perdido).

La Red de Parques Nacionales define estos entornos como “espacios naturales de alto valor natural y cultural, poco alterados por la actividad humana que, en razón de sus excepcionales valores naturales, de su carácter representativo, la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas, merece su conservación una atención preferente y se declara de interés general de la Nación por ser representativo del patrimonio natural español”. 

Es decir, se protegen por su alto valor ecológico por lo que es importante que los respetemos al máximo cuando los visitemos y que practiquemos un turismo sostenible

Los 15 parques naturales de España

Con más de 4 millones de visitantes en un año normal, el del Teide (Tenerife) es el parque español más transitado. Es conocido, sobre todo, por albergar el pico más alto del país, de 3.718 metros, y es el mayor y más antiguo de los cuatro parques canarios. El archipiélago es la comunidad autónoma que cuenta con mayor número de parques nacionales. Completan el cuarteto el Parque Nacional de Timanfaya (Lanzarote), el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera) y el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente (La Palma). 

Sin movernos de la España insular, encontramos el Parque Nacional Marítimo - Terrestre del Archipiélago de Cabrera, en las islas Baleares. Se trata de un conjunto de 19 pequeñas islas en las que se puede disfrutar de uno de los paisajes litorales mejor conservados del Mediterráneo. Por otro lado, las islas de Ons, Cíes, Sálvora y Cortegada, situadas en la costa de las provincias de A Coruña y Pontevedra, forman el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia.

parques nacionales españa

Y del mar pasamos a la montaña. Los Pirineos albergan dos parques naturales nacionales: el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Huesca) y el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici (Lleida). En el primero, domina su orografía el macizo de Monte Perdido, mientras que la principal seña de identidad del segundo son sus más de 200 lagos o estanys. Por otro lado, en el sur de la España peninsular se puede visitar el Parque Nacional más extenso del país, el de Sierra Nevada (Granada), que es mucho más que unas pistas de esquí. 

También entre altas cimas se hallan el primero y el último de los entornos naturales declarados parques nacionales. El primero fue el Parque Nacional de los Picos de Europa, situado a caballo entre Asturias, Cantabria y León y que permanece protegido desde el año 1918. Por otro lado, la Sierra de Guadarrama (Madrid - Segovia) es parque nacional desde 2013. 

El centro de la península alberga otros tres parques nacionales. El de Cabañeros (Ciudad Real – Toledo), que estuvo a punto de convertirse en campo de tiro, es un refugio de grandes rapaces, cigüeñas negras y otras muchas especies en peligro de extinción. El de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), el más pequeño de todos en extensión, es un humedal prácticamente único en Europa y el último representante del ecosistema denominado tablas fluviales. Y el de Monfragüe (Cáceres), que se ha ido consolidando como un verdadero santuario para observar aves.

Por último, pero no por ello menos importante, está el Parque Nacional de Doñana. Ocupa parte de las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz. Es un mosaico de ecosistemas (playa, dunas, cotos, marismas...) que albergan una biodiversidad única en Europa. Destaca sobre todo la marisma, de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada para miles de aves europeas y africanas. En el parque viven especies únicas, y en serio peligro de extinción, como el águila imperial ibérica y el lince ibérico.

parques naturales de España

 

Más allá de estos parques nacionales, existen parques naturales de competencia autonómica, con niveles de protección muy similares e igualmente interesantes desde el punto de vista paisajístico. 

Prescribir naturaleza para la salud

El decenio de la Restauración de los Ecosistemas

Actualmente, nos encontramos inmersos en lo que las Naciones Unidas han denominado el decenio sobre la Restauración de los Ecosistemas, que empieza este año 2021 y finaliza en 2030. Restaurar los ecosistemas significa favorecer la recuperación de aquellos ecosistemas que hayan sido degradados o destruidos, así como conservar los que todavía siguen intactos, como los parques naturales. 

La restauración de ecosistemas puede tomar muchas formas: plantar árboles, reverdecer ciudades, reintroducir especies silvestres en los jardines, cambiar la dieta o limpiar ríos y costas. “Somos la generación que puede hacer las paces con la naturaleza”, anima la ONU. “Es nuestra última oportunidad para corregir el rumbo: prevenir la catástrofe climática, detener la creciente ola de contaminación y desechos, y frenar la pérdida de biodiversidad”. 

Disponer de ecosistemas más saludables, con una biodiversidad más rica, aporta mayores beneficios tales como suelos más fértiles, mayor disponibilidad de recursos como la madera o el pescado, y mayores reservas de gases de efecto invernadero (La naturaleza capta y almacena CO2). En definitiva, un planeta más sano en el que sus habitantes gozan también de mayor salud y bienestar.

Los parques naturales de España, con su flora y fauna únicas, son una buena muestra de los beneficios de la conservación y restauración de ecosistemas. Entre todos debemos cuidar y respetar estos espacios. ¡No lo olvides cuando estés visitándolos! 

 

Lorena Farràs

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