The Ocean Cleanup: desplastificando nuestros océanos

The Ocean Cleanup es una iniciativa, creada por un joven holandés, que pretende terminar con el “Gran Parche de Basura del Pacífico”.

ocean clean up

The Ocean Cleanup es un gran proyecto que pretende limpiar, en cinco años, el 50% de la mayor isla de basura de residuos flotantes, de las cinco existentes. Estas se encuentran en los lugares donde convergen las corrientes marinas con los giros subtropicales y están compuestas, principalmente, por plásticos.

La más grande de estas “islas” es la del Pacífico Norte, conocida como el “Gran Parche de Basura del Pacífico” (GPGP- por sus siglas en inglés, Great Pacific Garbage Patch). Esta acumulación de residuos se encuentra entre la costa de California y Hawai, y tiene una extensión mayor que la superficie de Francia, Alemania y España junta, según una investigación en la que participó The Ocean Cleanup Foundation. Dicha organización ha diseñado el sistema flotante con el que se pretende limpiar el gran parche de basura.

El creador de la iniciativa The Ocean Cleanup fue el joven holandés Boyan Slat. En 2010, con tan solo 16 años, buceando en las islas griegas, encontró flotando una gran cantidad de plásticos y pensó que no hacía falta equipar grandes barcos con redes para eliminar los residuos, sino esperar a que el mar los acumulara en el lugar adecuado para eliminarlos. Presentó su visión para limpiar el océano en una charla TEDx cuando tenía 18 años. Esta se volvió viral y el joven comenzó una exitosa campaña de financiación por Internet con la que recogió fondos de más de 160 países para poner en marcha su plan. También obtuvo el reconocimiento del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que le otorgó el galardón Campeones de la Tierra en 2014.

The Ocean Cleanup: desarrollo del proyecto

Después de 4 años de investigación, el 8 de septiembre de 2018, el equipo de The Ocean Cleanup lanzó desde la bahía de San Francisco un revolucionario invento llamado SISTEMA 001. De manera muy simplificada, se trataba de una barrera flotante en forma de U con 600 metros de largo y una pantalla cónica de 3 metros de profundidad. El sistema estaba diseñado para ser propulsado de manera natural por corrientes, olas y viento. El objetivo era que su movimiento fuera más rápido que el de la gran masa de residuos y quedaran capturadas, desde pequeñas piezas milimétricas hasta escombros grandes o las llamadas redes fantasma, aquellas que los pescadores pierden o abandonan en el mar, sin afectar a la vida marina.

El primer prototipo no dio los resultados esperados porque una parte el sistema no mantenía la velocidad y parte del plástico no era retenido. Además,  una concentración de estrés causó una fractura por fatiga en el flotador. Los organizadores anunciaron el 31 de diciembre que el invento regresaba para su reparación y actualización.

El equipo de ingeniería no se desanimó. Con las lecciones aprendidas, actualizó el diseño del denominado Sistema 001/B para que pueda capturar el plástico y soportar las fuerzas del océano. Actualmente, la última versión del sistema ha llegado, después de 8 días de tránsito, al “Gran Parche de Basura del Pacífico”.

De forma paralela al desarrollo de esta tecnología, la organización también investiga cómo se puede reutilizar el material una vez que esté en la costa. El trabajo inicial sobre el reciclaje de plásticos en el océano muestra que este puede convertirse en productos de alta calidad. Teléfonos, sillas, parachoques de automóvil o gafas de sol podrían estar hechos de plástico extraído del "Gran Parche de Basura del Pacífico". La idea es que al vender el material para su reutilización se obtengan los recursos económicos para que la limpieza sea autosostenible.

No todo el mundo está ilusionado con el sistema. Una encuesta a 15 expertos sobre contaminación plástica del océano reveló que a muchos les preocupaba que el sistema atrajera y perjudicara la vida marina. Como respuesta, The Ocean Cleanup realizó una evaluación de impacto ambiental y se comprometieron a rediseñar el sistema según sea necesario.
Otras voces escépticas señalan que la pantalla solo “roza” la superficie del océano, quedando la mayor parte de los plásticos en la profundidad de los océanos. Aunque, una de las mayores críticas responde al elevado coste del sistema. Muchos consideran que ese dinero estaría mejor invertido en limpiar las playas o en detenerlo en los ríos.

Para conocer el resultado, habrá que esperar. El objetivo de la organización The Ocean Cleanup es muy ambicioso. Si consiguiera eliminar el 90 % del plástico oceánico para 2040, tal y como promete, se lograría, sin duda, una gran victoria en la lucha contra la contaminación plástica.

Etiquetas: Contaminación Ética

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