Las enfermedades no transmisibles son el principal contribuyente a la carga mundial de enfermedad. Las afecciones cardiovasculares representan la mayor parte, casi el 15%. Pero se ha descubierto que vivir en vecindarios con árboles protege a nuestra salud de sufrir síndrome metabólico. [Leer Entrada]

A pesar de que se perfilan relaciones positivas, la investigación de los efectos de la biodiversidad en la salud humana solo empieza a esbozarse. Aún quedan muchos grupos de especies para ser analizados y hay diversidad de ambientes urbanos que podrían ser incluidos en futuros estudios. [Leer Entrada]

Las ciudades saludables favorecen la actividad física y ayudan a luchar contra el sedentarismo, cuarto factor de riesgo de mortalidad a nivel global. Caminar, ya sea por ocio o como forma de transporte, es la forma más universalmente accesible de acumular actividad física. Sin embargo, para promocionar esta actividad es necesario potenciar ciertas características del entorno urbano, como reverdecerlo para que sea más apetecible recorrerlo. [Leer Entrada]

Los parques naturales protegidos también aportan innumerables beneficios para la salud humana. Tradicionalmente nos acercamos a ellos por su belleza natural o para realizar actividad física. Pero podrían utilizarse como instrumento para la salud pública y repensar estas grandes infraestructuras verdes para aprovechar su potencial. [Leer Entrada]

Diversos estudios longitudinales muestran que los espacios verdes podrían ayudar a mitigar los efectos del envejecimiento sobre la función cognitiva. Sin embargo, no todos los estudios transversales respaldan estos resultados. [Leer Entrada]

¿Sabías que existen estudios que relacionan un mayor desarrollo cognitivo en la infancia y mejores capacidades en la edad adulta con el contacto con espacios verdes? [Leer Entrada]

Las zonas costeras y otros espacios relacionados con el agua son considerados por la sociedad lugares propicios para la salud. En cambio, la evidencia científica es escasa y solo recientemente han aparecido estudios que respaldan sus efectos positivos sobre la salud y el bienestar. [Leer Entrada]

Se calcula que un 17% de la carga de enfermedad del ictus es atribuible a la contaminación atmosférica, que en nuestras ciudades es debida principalmente al tráfico. Exponerse a un aire de mala calidad puede tener efectos a corto y a largo plazo sobre la salud cardiovascular. [Leer Entrada]

La obesidad y la diabetes son enfermedades crónicas con una alta prevalencia. Aunque la evidencia científica todavía no es concluyente, existen estudios que sugieren que los espacios verdes podrían proporcionar un efecto protector frente a ambas. [Leer Entrada]

Los efectos beneficiosos de los espacios verdes sobre la salud generan una atención creciente en la comunidad científica. El vínculo entre naturaleza y salud, sin embargo, no es nuevo para la medicina. [Leer Entrada]