No hay una definición exacta de cómo debe ser un buen emprendedor social, pero si se observamos los casos de éxito podemos concluir que son personas visionarias, generalmente jóvenes, con un gran sentido ético, y que no se rinden ante las adversidades. Conocen perfectamente la situación de su entorno y saben que el secreto del triunfo reside en caminar poco a poco, superando las barreras y obstáculos que siempre existen a la hora de emprender, apoyándose siempre en su ilusión por mejorar las cosas. [Leer Entrada]