Mujer y emprendimiento: claves para el éxito

Emprender supone un reto para cualquier persona, pero, desgraciadamente las trabas aumentan muchas veces para las mujeres y, a pesar de los beneficios para la sociedad y la economía, el emprendimiento femenino no es un camino fácil. Más bien es un camino lleno de baches: falta de oportunidades, desigualdad, acceso limitado a la tecnología y a la financiación…

La sociedad necesita más mujeres emprendedoras

Según el estudio “Global Entrepreneurship Monitor”, que analiza la brecha de género en los procesos de emprendimiento, la tasa de emprendimiento por parte de mujeres es, aproximadamente, un 25 % menor que la de los hombres. De los 59 países que abarca el estudio, solo en nueve de ellos la tasa de emprendimiento femenino es igual o superior a la tasa de emprendimiento masculino. Curiosamente, ocurre esto en zonas como algunos países del África subsahariana y Latinoamérica. Por ejemplo, en Ecuador, Brasil, Chile, Guatemala o Colombia más del 20 % de las mujeres se encuentran en la fase de los primeros años de emprendimiento, mientras que en países como España, Alemania, Reino Unido, Italia o Japón, el porcentaje no llega al 10 %.

Mujer y emprendimiento: motivaciones para emprender

Hay dos grandes motivaciones para emprender: la oportunidad y la necesidad. Según el Informe GEM Spain 2019-2020, la mayoría de las mujeres emprende por necesidad, es decir, por la escasez o imposibilidad de poder acceder a un trabajo con un sueldo digno y buenas condiciones. Sin embargo, cabe señalar que, cada vez más, las mujeres emprenden para llevar a cabo una idea propia o con el objetivo de hacer la vida más fácil a otras personas

En cualquier caso, existen varios aspectos que motivan a emprender (más allá del objetivo de ganar dinero con un negocio propio):

  • Aprendizaje. No solo es una motivación a la hora de lanzarse a una nueva aventura empresarial, pues, sin duda, en este tipo de experiencias se aprende siempre, sino que es, al mismo tiempo, un requisito para lograr el éxito. En muchas ocasiones, de hecho, el paso previo al emprendimiento es acceder a una buena formación específica sobre aspectos esenciales para cualquier empresa, como pueden ser márketing o cultura digital.
  • Crecimiento. Muy ligado al anterior punto: por supuesto, se crece en la faceta profesional, pero también personalmente, ya que emprender exige algo más que trabajar duro.
  • Reconocimiento. Por parte del sector en el que se enmarca la empresa y, en general, del mundo empresarial. Una emprendedora de éxito puede estar orgullosa de sus logros.
  • Ejemplo a seguir. Abrir puertas a otras mujeres emprendedoras y, llegado el caso, ayudarlas con la experiencia que se ha acumulado durante años de dura lucha para que la empresa salga adelante.
  • Empoderamiento. No depender del sueldo de otros, ni de las decisiones que toman otras personas. 
  • Proyecto propio. Conseguir que una idea se convierta en realidad puede ser el mejor aliciente para emprender.
  • Conocimiento. Aprender sobre un sector determinado y sobre la experiencia de crear y gestionar una empresa está asegurado, pero, en ciertos negocios, la relación con gente de otras culturas y condiciones puede enseñar mucho más que la propia experiencia empresarial.

mujeres y emprendedoras

Dificultades que encuentran las mujeres para emprender

No cabe duda de que existen diferencias culturales y sociales que pueden explicar por qué las mujeres emprenden menos que los hombres, pero es importante señalar que, además, existen ciertas barreras que dificultan el emprendimiento femenino que hay que derribar del todo cuanto antes :

  • Financiación. Las mujeres tienen un menor acceso a la financiación. Esto es especialmente relevante en la financiación privada. Quizá por ello muchas emprendedoras recurren a otros tipos de financiación, como el crowdfunding. En todo caso, también desde la iniciativa privada se quiere potenciar la inversión en negocios liderados por mujeres. Es el caso de Impulse4Women, un fondo de inversión especializado en empresas creadas y dirigidas por mujeres.
  • Conciliación familiar. Aunque, poco a poco, la situación está cambiando, la mujer ocupa más tiempo en las tareas del hogar, especialmente en el momento de la crianza de los hijos. Esto representa un obstáculo casi imposible de vencer para muchas mujeres emprendedoras, sobre todo, en los primeros años del negocio, cuando se requiere toda la energía para que salga adelante.
  • Los hombres son mayoría. Históricamente, los hombres eran los que trabajaban mientras que las mujeres se quedaban en casa. Aunque esto también está cambiando paulatinamente, los hombres siguen copando los puestos directivos y son mayoría en las asociaciones de emprendedores y empresarios. En muchas ocasiones, las mujeres no se han integrado al cien por cien y con pleno derecho en estos grupos económicos o financieros.

El emprendimiento femenino digital

En el mundo actual, el emprendimiento digital es el principal motor económico, así que vale la pena echar un vistazo al emprendimiento femenino en este ámbito. En primer lugar, podemos señalar que la brecha de género es mayor en el emprendimiento digital: se calcula que, en la Comunidad de Madrid, como ejemplo representativo, del total de emprendedores, solo un 16 % son mujeres frente a un 84 % que son hombres.

Pero hay que señalar que, por otra parte, España lidera los países europeos con mayor número de mujeres tanto en directivas de startups fintech como en startups creadas por mujeres

mujer y emprendimiento

Casos de éxito de mujeres emprendedoras

Pese a las mayores dificultades y barreras con las que se encuentran las mujeres a la hora de emprender, hay mujeres que han conseguido un éxito enorme en los negocios con su esfuerzo, inteligencia, visión y trabajo:

  • Oprah Winfrey. A pesar de haber nacido en una paupérrima zona rural de Misisipi y de que tuvo una niñez y una juventud durísimas, ha logrado crear un emporio de medios (un canal de televisión, productora, libros, revistas) y ha sido calificada como la mujer más influyente de su generación por la revista Life, la famosa más influyente del mundo por la revista Forbes o como la más grande filántropa de origen negro en la historia de Estados Unidos por la revista Business Week.
  • Madame C. J. Walker. Era hija de antiguos esclavos y ella misma comenzó recogiendo algodón, pero más tarde hizo una fortuna con una empresa de cosméticos y productos para el cabello para mujeres afroamericanas (en una época en la que aún existía la segregación racial). Es considerada la primera mujer de color en convertirse en millonaria en Estados Unidos.
  • Caterina Fake. Cofundadora de páginas web como Flickr y Hunch, es uno de los mejores ejemplos de emprendimiento femenino en el ámbito digital.

También en España hay casos de mujeres emprendedoras:

  • Elena Betés. Fundadora de Rastreator y Preminen. 
  • Carlota Pi. Fundadora de Holaluz, comercializadora de energía que actualmente cotiza en Bolsa.
  • Izanami Martínez. Directora Ejecutiva de doctor24, ha sido presidenta de la Asociación Española de Startups.

Queda mucho camino por recorrer y, por desgracia, los obstáculos pueden frenar las aspiraciones emprendedoras de algunas mujeres. Pero, sin duda, el emprendimiento femenino reporta beneficios tanto para la mujer que lo pone en marcha como para toda la sociedad. Así que, si tienes una idea de negocio, ¡te animamos a que luches por tu sueño!

 

David Sanz

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