Organizaciones transparentes, una necesidad social

La ética y la transparencia son valores cada vez más impulsados desde las empresas. Jesús Lizcano, presidente de Transparencia Internacional, analiza cómo incorporar valores a la política económica y social de las corporaciones.

Miniatura

Hoy día las organizaciones, tanto privadas como públicas, han de velar especialmente por combatir los riesgos de corrupción y de prácticas ilegales, y para ello han de desarrollar de forma inequívoca y permanente dos importantes principios: el de responsabilidad social y el de ser organizaciones transparentes, conceptos estrechamente relacionados.

La responsabilidad social constituye actualmente uno de los desafíos éticos y operativos más importantes de las organizaciones, y la transparencia garantiza el derecho a la información del ciudadano y del consumidor, siendo el mejor antídoto contra las actuaciones ilegales y eventualmente corruptas.

Cada organización debe encontrar su modo de contribución social

En aras de un adecuado desarrollo de la responsabilidad social es necesario que las organizaciones elaboren sus propias guías éticas y códigos de conducta de cara a impulsar las buenas prácticas en muy diversos aspectos, tales como: las relaciones con los trabajadores, las relaciones con los clientes y proveedores, el desarrollo sostenible y medioambiental de la organización, la comunicación e información al público y la regulación de los conflictos de intereses, así como el cumplimiento estricto de las obligaciones sociales. Con estas prácticas y un control debidamente compartido y participativo será más difícil que se desarrollen actuaciones corruptas en unas organizaciones transparentes.

Por otra parte, la Unión Europea considera la Responsabilidad Social Corporativa como una contribución empresarial al desarrollo sostenible y equilibrado para todos aquellos que interactúan con la empresa, tanto accionistas como empleados, comunidad financiera, proveedores, clientes, y la sociedad en general.

Organizaciones transparentes: Compartir información 

En cuanto a la transparencia y apertura informativa, es fundamental que en una organización deban conocerse –y compartirse por sus distintos estamentos–, tanto las líneas estratégicas y los códigos éticos, como sus planes operativos y de cumplimiento, así como los sistemas de control por parte de los agentes internos de las organizaciones y sus stakeholders, máxime en aquellas entidades y empresas con un claro interés y nivel de afectación social.

Cabe recordar además la importancia que tiene que las empresas presenten a la sociedad, además de su información estrictamente contable, también unas memorias amplias y detalladas sobre otros muchos aspectos sociales, medioambientales, etc. siguiendo el objetivo de transparencia social o corporativa. En este sentido, cabe señalar que la Global Reporting Initiative (GRI) manifiesta que la transparencia en la elaboración de memorias constituye un ejercicio de responsabilidad empresarial, ya que supone la explicación clara y abierta de las propias acciones a aquellos que tienen derecho a preguntar o motivos para hacerlo. 

Son numerosos e importantes, en definitiva, los retos y compromisos que han de cumplir las organizaciones públicas y privadas para responder adecuadamente a la amplia demanda ciudadana de transparencia y participación social. 

Jesús Lizcano, presidente de Transparencia Internacional y catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid.

Etiquetas: Ética