Ciudades accesibles para todos: una realidad cercana 

Cada vez más, las grandes urbes adaptan sus infraestructuras para facilitar la movilidad de las personas con alguna discapacidad. Estos son algunos ejemplos. 

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En poco tiempo, más del 70% de la población mundial vivirá en ciudades. ¿Serán todas ellas ciudades accesibles? Hoy en día, por desgracia, muchas siguen teniendo barreras infranqueables para gente con movilidad reducida. Pero hay casos en los que esta situación está cambiando, como demuestra ENAT, la Red Europea de Turismo Accesible, que cada año entrega un premio a la población europea más accesible. 

Aunque el enfoque de estas urbes es, como dice la propia organización, el de ser «amigables» con los turistas que sufren algún tipo de discapacidad física, lo cierto es que las medidas tomadas por sus Ayuntamientos van dirigidas a toda la ciudadanía y no se limitan solo a las actividades de ocio para la gente con discapacidad, que también es algo necesario. La ENAT se fundó en 2006, como dice su carta de presentación, «con el objetivo de hacer de Europa un lugar accesible para todo el mundo». 

El galardón comenzó a entregarse en 2011, y por el momento, hay una ciudad española que se ha sumado a su listado: Ávila. En su Centro de Visitantes ceden sillas de ruedas, y ofrecen información sobre las rutas más accesibles para de la ciudad. Además, se ha acondicionado el tramo de la muralla La Puerta del Puente, de unos 100 metros de longitud, para que pueda ser alcanzada en silla de ruedas por una rampa. Pero el Ayuntamiento abulense no se ha quedado ahí: ha reservado numerosas plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida, y ha elaborado una guía que con información de hoteles, restaurantes y monumentos con opciones de accesibilidad. 

Ciudades accesibles: un escalón menos hacia esta meta 

Berlín es pionera por la accesibilidad de su transporte público y de los edificios de nueva construcción. Pero aún adolece de barreras que impiden el libre tránsito de personas con movilidad reducida, especialmente si van en silla de ruedas. El Ayuntamiento, por el momento, pone a disposición de los visitantes una página web, VisitBerlin, que provee información y sugerencias para planear una visita a la capital alemana disfrutando de una plena accesibilidad. 

Londres es otro ejemplo de esfuerzo en aras de romper barreras. La capital británica cuenta con un transporte público cada vez más adaptado, y gran parte de sus estaciones de metro ya tienen infraestructuras para que puedan transitar personas en silla de ruedas, algo que se extiende a todos los autobuses. Los taxis, actualmente, deben ser accesibles, por ley, para personas con movilidad reducida. Focos turísticos como el London Eye, la Torre de Londres o la Abadía de Westminster permiten la entrada gratuita a un acompañante del visitante en silla de ruedas.  

Salzburgo, en Austria, fue premiada en 2012 por la Comunidad Europea como una de las ciudades accesibles mejor adaptadas a gente con discapacidad. El visitante dispone de la guía 'Salzburgo sin barreras' con todos los lugares accesibles de la ciudad, que cada vez son más.  

Fuera de Europa, hay ejemplos de ciudades accesibles. Nueva York ha puesto en marcha recientemente su servicio Accesible Dispatch, una red de taxis totalmente accesibles, con precios ajustados. Toronto, en Canadá, es una referencia mundial de acondicionamiento para todos los ciudadanos con movilidad reducida, y ha adaptado ya la mayoría de sus iglesias y edificios públicos.  

Merbourne tiene una extensa red de tranvías accesibles para sillas de ruedas, y pone todas las facilidades para solicitar un taxi adaptado. Estas iniciativas se vieron correspondidas cuando fue premiada como la mejor ciudad para vivir por Economist Intelligence Unit (EIU), en 2011. Según los responsables del galardón, «esta ciudad australiana es una de la que más ha mostrado su preocupación por las personas discapacitadas poniendo a su disposición servicios adaptados». 

La tendencia, por tanto, es lograr ciudades más accesible e inclusivas para todos. Pero hay que pisar el acelerador. Antes de lo que pensamos, la gran mayoría de la población compartiremos espacio en las grandes urbes. Y eso incluye a las personas con movilidad reducida.  

Etiquetas: Discapacidad Urbanismo