La diversidad cultural, una ventaja para la sociedad

«La puesta en valor de la diversidad cultural en la estrategia empresarial hace que mejore la percepción de la empresa por sus diferentes grupos de interés, afectando a su reputación y valoración por la sociedad», escriben desde la ONG Accem.

diversidad cultural

Muchas veces, cuando utilizamos el término "diversidad cultural" tendemos a pensar en las personas extranjeras, en las que vienen de fuera, sin ser conscientes de que, desde hace muchos años, la sociedad española es, en sí misma, heterogénea y plural, formada por personas de orígenes muy diversos, y que ser español o española no tiene por qué llevar asociadas unas características físicas o culturales concretas.

Los últimos datos muestran que 1 de cada 10 personas en España es extranjera, pero limitarnos solo a las cifras nos da una visión muy escueta, que no refleja realmente la multiculturalidad que se percibe en las calles, en la rutina y en la cotidianeidad del día a día. Es cierto que ni todas las ciudades ni todos los barrios comparten esa realidad con la misma intensidad, pero no por ello esta diversidad deja de ser el reflejo de una sociedad históricamente formada por personas de diferentes orígenes y experiencias vitales. 

Aunque supone un desafío a nivel social y demográfico, la diversidad cultural es también una riqueza para la sociedad y las personas que la forman y, cuando hablamos de personas migrantes y refugiadas, ese enriquecimiento se ve favorecido al desarrollar políticas de integración e inclusión en la sociedad de acogida. Cuando se deja de ver a estas personas como extranjeras y se pasa a considerarlas vecinos y vecinas, no solo se favorece la convivencia y la creación de espacios comunes, sino que construimos una identidad compartida de la que nos beneficiamos todos y todas.

Diversidad cultural en las empresas

También a nivel empresarial, la diversidad cultural es un reto que puede ofrecer numerosos beneficios si se plantea incluyéndola como parte de la estrategia de la empresa. Es una fuente de talento diverso, porque gestionar la diversidad cultural es poner en valor las diferencias culturales como fortalezas, posibilitando el reconocimiento de competencias culturales como parte del aprendizaje y experiencia profesional. Del mismo modo, estas experiencias y puntos de vista diversos favorecen la creatividad y la innovación, ambas herramientas muy útiles para que la empresa pueda entender y sepa dirigirse a las necesidades de su público objetivo. Otra ventaja es el aprovechamiento del talento de perfiles con un amplio potencial pero que tradicionalmente sufren una serie de discriminaciones por razones culturales y de género, como pueden ser las mujeres de origen extranjero. Además, la puesta en valor de la diversidad cultural en la estrategia empresarial hace que mejore la percepción de la empresa por sus diferentes grupos de interés, afectando a su reputación y valoración por la sociedad.

A nivel global, el papel de las empresas como actores sociales tiene un valor fundamental, porque mediante sus políticas y estrategias de RSC pueden generar numerosos beneficios sociales, económicos y medioambientales. La diversidad en el sector empresarial también puede favorecer el cumplimiento de la Agenda 2030 y los ODS. El papel de las empresas y la diversidad cultural está muy relacionado con los ODS y puede generar un cambio sólido, real y efectivo en ámbitos como la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, el trabajo decente y el crecimiento económico, la reducción de las desigualdades o la creación de alianzas. Este aspecto es muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta la obligatoriedad que tiene España de cumplir con los ODS y la Agenda 2030. 

Desde Accem estamos desarrollando DIVEM, un proyecto que ofrece apoyo a las empresas que quieran gestionar su diversidad cultural, concienciando y asesorando sobre el valor estratégico que esta diversidad les puede aportar y sobre su capacidad para generar un cambio social. 

Rocío Periago, responsable de comunicación de la ONG Accem, responsable del programa DIVEM de diversidad empresarial.

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