Envejecimiento activo: vivir mucho y con dignidad

«Somos el país con la esperanza de vida más alta del mundo junto con Japón. El objetivo es vivir mucho y, sobre todo, hacerlo en buenas condiciones, con dignidad», escribe Mercedes Villegas, directora de la Fundación Amigos de los Mayores.

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Más allá de cultivar hábitos saludables para un envejecimiento activo (ejercicio, alimentación…), la diferencia la puede marcar el acceso a una serie de derechos tangibles o materiales, como pensiones dignas, atención a la dependencia, ayuda al domicilio, teleasistencia… Sin embargo, hay otras necesidades, de carácter inmaterial, igualmente importantes para envejecer con dignidad: no sentirse solo ni excluido por ser mayor. Países como Reino Unido u Holanda ya están abordando la soledad y sus derivaciones en la salud como un tema de Estado. El fenómeno, que afecta a toda la sociedad y no solo a mayores, va a más.

Y para prevenir y paliar la soledad existe un único remedio: contar con una red social que aporte compañía y amistad real y recíproca, sin contraprestaciones ni intereses, y participar en la vida vecinal del barrio. Así lo venimos demostrando desde hace 15 años en nuestra ONG en ciudades como Madrid, Vigo o Donostia. Las personas mayores que acompañamos con la ayuda de nuestros voluntarios mejoran su calidad de vida y vuelven a sentirse queridas y valoradas.

Vejez no es sinónimo de soledad

Sí, porque la soledad de las personas mayores también tiene que ver con cómo las percibimos. Vincular vejez con pérdida de ilusión y de capacidades, enfermedad, tristeza… lleva a que nadie quiera saber nada de esta etapa de la vida y, a su vez, de quienes la atraviesan. Además, tratarlas como niños, infantilizarlas, anula su derecho a opinar y decidir sobre su propia forma de vivir.

En menos de cinco décadas 1 de cada 3 españoles tendrá 65 o más años: sería absurdo e injusto seguir dando la espalda a un tercio de la población, que, por el contrario, cada día demuestra que mantiene intactas sus inquietudes, deseos y ganas de aportar. Hoy alguien que se jubila con 65 tiene por delante un proyecto de vida de al menos 20 años. Si todos –administraciones, empresas y ciudadanía– cambiamos el chip facilitaremos que ese tiempo sea vivido con calidad y dignidad.

Por Mercedes Villegas, directora de la Fundación Amigos de los Mayores

El número de personas mayores de 60 años pasará de 900 a 2.000 millones en 2050. En DKV apoyamos aquellas iniciativas que favorecen y promueven oportunidades para poder gozar de un envejecimiento activo

 

Etiquetas: Salud