Seis trucos para llevar una vida más sostenible

Frenar el cambio climático es una acción global... que también empieza en nosotros. Con estos 6 trucos para ser más sostenibles podremos reducir nuestra huella ecológica día a día.

trucos para ser más sostenible

La sostenibilidad radica en el consumo responsable, que es aquella forma de consumir bienes y servicios siendo consciente del impacto que tienen sobre nosotros y sobre el medioambiente. Llevarlo a cabo implica desde conocer los procesos productivos para asegurarnos que velan por los derechos laborales y el cuidado del planeta, hasta una reflexión sobre nuestras verdaderas necesidades, algo que nos lleva irremediablemente a un cambio en nuestra manera de consumir. Estos trucos para ser más sostenible pueden tener un gran impacto para reducir nuestra huella ecológica en el día a día. 

Seis trucos para ser más sostenible día a día

1. Compra alimentos de proximidad y de temporada

El primero de los trucos para ser más sostenible. Buscar el sello ecológico no es el único objetivo que hay que tener en el mercado, porque unas papayas ecológicas que provienen de países a cientos de miles de kilómetros pierden esa condición desde que se suben a un avión. La clave es ser consciente de lo que las estaciones dejan crecer en el huerto, y comprarlo, a ser posible, en mercados de abastos y no en grandes superficies: con esto se garantiza el trato personal y la posibilidad de preguntar de dónde vienen los productos y además se incentiva el comercio local.

2. Huye de los envasados: opta por el granel

No es necesario que cuatro mandarinas vengan en una bandeja de poliestireno y envueltas en plástico. Ni que apenas unos gramos de piñones vengan en una diminuta bolsa del mismo material. Comprar a granel evita esta emisión de residuos si el mercado pone a disposición de los clientes bolsas de papel reciclado o si el mismo cliente carga con ellas cuando vaya a comprar. Además, comprando a granel se compra exactamente la cantidad que uno necesita, por lo que se produce un menor desperdicio alimentario, que está detrás de entre el 8 y el 10% de las emisiones generadas por el ser humano.

3. Reduce tus residuos y recicla

No hay mejor reciclaje que no generar residuos, así que evitarlos es solo cuestión de pequeños gestos como hacer esa compra a granel, utilizar servilletas de tela, llevar bolsas reutilizables al mercado, tener botellas de cristal para almacenar líquidos y evitar las de plástico... Todo lo que pueda tener más de un uso (y de cien) es aceptable. Y aquellos residuos que no podemos evitar producir, debemos procurar reciclarlos: tener distintos cubos en la cocina y ayudarnos de pequeñas guías para saber en cuál de ellos van nuestros desechos es un primer paso para reducir nuestro impacto en el medio ambiente. 

4. Evita el fast fashion

¿Sabes de qué está hecho ese jersey tan barato que compraste sin necesitarlo realmente? De poliéster. Y, aunque no sea algo conocido por todos, este material sale del petróleo. Y los pantalones vaqueros de bajo coste hechos en China son los culpables de que el río Perla se haya vuelto azul oscuro (se aprecia en una imagen tomada por la NASA, puedes conocer su historia en el documental 'River Blue’). Son solo dos ejemplos que corroboran la afirmación de la ONU de que la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo: para que nos hagamos una idea, produce más emisiones de carbono que todos los vuelos y transportes marítimos internacionales juntos. La solución pasa por abandonar el consumo de ropa low cost que apuesta por la compra compulsiva y la continua renovación por la baja calidad de los tejidos, y apostar por los materiales naturales, las producciones locales y las prendas de calidad que, aunque produzcan cierto grado de contaminación, evitarán que tengamos que volver a invertir en ellas en años. Ya lo dicen los movimientos ecologistas: una camiseta no puede costar menos que un café.

5. DIY: dale una segunda vida a tus cosas

La sociedad ha cambiado: todo lo que se rompe se tira sin darle más oportunidades, en parte por ese ciclo consumista de las cadenas de ropa y muebles de bajos precios que invitan a renovar tu hogar y tu armario en lugar de reciclar. ¿Recuerdas cuando una costura rota se cosía y un mueble de madera deslucido recibía una mano de cera para dejarlo impecable de nuevo? Para ello es necesario volver a apostar por los materiales de calidad y cambiar la mentalidad imperante de «compra barato y renueva constantemente»

6. Optimiza la energía del hogar

Sí, el último de los trucos para ser más sostenible se basa en el ahorro energético. Hay pequeños trucos que ahorran energía y rebajan las facturas, como cerrar los radiadores de las estancias que no se utilicen normalmente, aprovechar el calentamiento del horno para cocinar más de un plato y el calor residual de la vitrocerámica para que los platos terminen de estar listos. Es importante aprovechar el uso de la luz natural, y situar en las zonas más luminosas los focos de actividad en el hogar. Además, las persianas –que funcionan como aislante en los momentos más fríos y más cálidos del año–, pueden suponer un ahorro energético importante, al igual que apagar del todo los electrodomésticos y no en standby cuando no los utilicemos. 

Por María G. Aguado

 

Etiquetas: Contaminación Ética

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