¿Conoces a las grandes científicas de la historia?

Desde Marie Curie a Francoise Barré-Sinoussi, la historia de la Medicina está plagada de grandes mujeres que han sido las responsables de grandes hitos científicos.

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¿A cuántas mujeres científicas podríamos citar, aparte de la polaca Marie Curie? Es cierto que las dificultades -cuando no prohibiciones taxativas- que han encontrado las mujeres a lo largo de la historia para acceder a una formación intelectual y profesional les han impedido dedicarse a la investigación, pero en ocasiones su contribución a la ciencia ha sido mayúscula.

Marie Curie (Varsovia, 1867-Passy, 1934) es, sin duda, una de las mujeres científicas por excelencia. Con la colaboración de su marido, Pierre Curie, logró aislar el radio y el polonio (el primer elemento químico que ella descubrió y que lleva el nombre como homenaje a su país). En 1903, junto a Henri Becquerel, que descubrió la radioactividad, el matrimonio obtuvo el Nobel de Física. Siete años después, ya viuda, consiguió apartar un gramo de radio, lo que le valió un segundo Nobel, en esta ocasión de Química. Su hija Irène continuó su trabajo sobre radiactividad aplicada al ámbito médico, recompensado, en 1935, con el Nobel de Química. Madre e hija murieron de cáncer debido a la exposición a la que estuvieron sometidas en sus respectivos laboratorios. 

La tercera mujer en recoger el Nobel de Química, en 1964, fue Dorothy Crowfoot (El Cairo, 1910– Shiptons-on-Stour, Reino Unido 1994), quien descifró la estructura de la vitamina B12 y de la insulina gracias al desarrollo que hizo de la cristalografía de rayos X, que se convertiría en un instrumento imprescindible para determinar las estructuras de muchas moléculas biológicas. Las largas horas de exposición a los rayos X también acabaron con la vida de la cristalógrafa Rosalind Franklin (Londres, 1920-Chelsea, 1958), cuyo trabajo fue decisivo en el hallazgo de la estructura del ADN. Sus compañeros Crick, Watson y Wilkins recibieron el Nobel de Fisiología en 1962 por esta investigación, pero para entonces Franklin ya había fallecido.  

El trabajo de observación de la bioquímica y farmacóloga Gertrude Belle Elion (Nueva York, 1918- Carolina del Norte, 1999) la condujo a descubrir el Purinethol, una sustancia esencial en el tratamiento de la leucemia, investigación por la que recibió en 1988 el Nobel de Química. Durante su carrera en activo registró hasta 45 tratamientos que estimulan al sistema inmunológico a combatir distintos tipos de cáncer. 

Francoise Barré-Sinoussi (París, 1947) es hoy una de las científicas más influyentes. Esta bioquímica recibió el Nobel de Medicina por su descubrimiento del virus del SIDA/VIH, y su labor en este campo ha permitido esclarecer algunas cuestiones sobre la enfermedad como, por ejemplo, las características que permiten que algunas personas infectadas puedan eliminar la replicación del virus sin necesidad de medicamentos antirretrovirales. 

Esta es una muestra exigua pero relevante de mujeres que han contribuido a salvar vidas, pero hay otras muchas: Hipatia de Alejandría, la primera mujer científica de la historia; Metrodora, de la cual sólo se sabe que es la autora del texto médico más antiguo escrito por una mujer; Florence Nightingale, precursora de la enfermería profesional moderna; Elisabeth Blackwell, la primera mujer que logró ejercer la profesión de médico, tras licenciarse en la Universidad neoyorkina de Ginebra… Y muchas más científicas que tienen su merecido lugar en el la historia de la Medicina.

Por Esther Peñas

Etiquetas: Salud

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