Salud mental en cuarentena: mantener la calma y la esperanza

Indefensión, incertidumbre… El aislamiento social es perjudicial para la salud y puede provocar depresión, ansiedad y otras patologías. Los expertos coinciden: minimizar los factores de riesgo es esencial.

salud mental en cuarentena

«Debería haber, pensé, un ritual para nacer dos veces: remendada, reparada y con el visto bueno para volver a la carretera». Sylvia Plath escribía estas palabras para poner punto final a La campana de cristal, una de las grandes obras de la literatura estadounidense que nos sumerge en los entresijos de la mente humana y la depresión. Esa palabra maldita que, ahora, en plena pandemia, parece acechar más que nunca. Junto a ella, la ansiedad, el estrés, las alteraciones del sueño o el síndrome de estrés postraumático. Las consecuencias del confinamiento y nuestra salud mental en cuarentena varían en cada individuo, pero no es necesario sufrir una patología previamente diagnosticada para ver nuestra mente dañada. La Organización Mundial de la Salud y los expertos en salud mental advierten de que debemos estar alerta para que el aislamiento no produzca daños difíciles de reparar una vez recuperemos una sensación de normalidad.

El estudio El impacto psicológico de la cuarentena y cómo reducirlo publicado por la revista The Lancet expone, por ejemplo, que los problemas de salud mental pueden verse empeorados por factores estresantes concretos asociados a la cuarentena, como el miedo a la enfermedad, la frustración por la situación, el aburrimiento, la falta de suministros, de un espacio adecuado para teletrabajar o de seguridad financiera. Algo de lo que también alerta la OMS en su guía Consideraciones sobre salud mental y psicosocial durante el brote del COVID-19, que recoge treinta recomendaciones relacionadas con nuestra psique y la de los que nos rodean para mantener una vida lo más saludable posible durante la crisis.

Por una mejor salud mental en cuarentena

Precisamente, en las pautas de la OMS se basan los consejos que ofrece la Confederación Salud Mental España en su página web. Joseba Rico, psicólogo y subdirector de la asociación madrileña AMAFE –entidad perteneciente a la Confederación– aconseja que, aquellas personas que convivan con otras, han de mantener espacios de privacidad, ya que «una buena convivencia incluye tanto el cariño y la cercanía como el respeto a la intimidad y los tiempos de cada persona». Por su parte, en el caso de los hogares unipersonales, la soledad prolongada puede ser complicada para la salud mental en cuarentena y, por ello, el experto recomienda estar en contacto con otras personas de manera telemática. Para todos, las rutinas son esenciales, tanto a nivel de autocuidado como de ocio, trabajo o cuidado del hogar. Desde la Confederación alertan de que la pérdida de horarios deriva en consecuencias importantes para la salud mental y que, por tanto, debemos intentar mantener unas rutinas de actividades y sueño más o menos estables.

Maite Marcos, psicóloga y directora técnica de Programas de ASAENES Salud Mental de Sevilla, propone «conectarse con lo que realmente importa y hacer aquellas cosas que nos gustan y para las que antes no había tiempo». Eso sí, los expertos avisan: estar todo el día en el sofá viendo la tele no es la solución para el aislamiento, ya que la calidad de nuestro sueño se verá alterada. Por eso, una de las cosas que nos puede ayudar a mejorar nuestra salud mental en cuarentena es hacer algo de ejercicio, ya sea sin salir de casa o siguiendo las pautas marcadas por las autoridades sanitarias.

¿Cómo mantener la salud mental en cuarentena?

Tanto la OMS como la Confederación recuerdan la importancia de cuidar la higiene mental, es decir, evitar el bombardeo constante de información sobre el coronavirus, sus consecuencias y su evolución. Por ello, recomiendan evitar pasarse el día conectados, ya sea a las noticias o a las redes sociales. Además, ponen énfasis en la necesidad de evitar bulos –y el estrés que genera la desinformación o las noticias falsas–, acudiendo siempre a fuentes de información oficiales.

Aunque se lleven a rajatabla todas las medidas que recomiendan los organismos oficiales de salud, nunca se puede estar completamente seguro de que nuestra mente responda como nos gustaría. Por eso, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) marca unas pautas para observar nuestro propio comportamiento y el de los que nos rodean y detectar señales de alerta. Son cinco los indicadores a los que prestar atención y con los que acudir a los servicios de Salud Mental si fuese necesario:

  • Sentir un miedo y preocupación excesivos por la propia salud.
  • Cambios en los patrones de sueño y alimentación.
  • Dificultad para dormir y concentrarse.
  • Empeoramiento de los problemas de salud crónicos.
  • Incremento del uso de alcohol, tabaco u otras drogas.

Mantenerse activo, sin exigirse más de lo que se puede dar en una situación como la actual y evitando frustraciones, es la clave para no llegar a situaciones límite como la que describió Sylvia Plath: «Esperé. Cada día ahora, durante no sabía cuántos días, me había pasado las mañanas, las tardes y las noches envuelta en mi manta blanca en la tumbona de la alcoba simulando leer», escribía en su libro Sylvia Plath. Para evitar llegar a esa situación en el confinamiento, es fundamental mantenerse activo y no exigirse más de lo que se puede dar en una situación como la actual.

Por Raquel Nogueira

Etiquetas: Salud

Comentarios


También te puede gustar...

Condiciones para el teletrabajo
Condiciones para el teletrabajo: la salud también se cuida en casa
Día Mundial sin tabaco
Día Mundial sin Tabaco: razones (y consejos) para dejar de fumar
crisis coronavirus
Toda crisis trae una oportunidad