Día Mundial sin Tabaco: razones (y consejos) para dejar de fumar

Aunque en las últimas dos décadas el consumo global de tabaco en general ha disminuido, el 22% de la población española afirma fumar a diario. Del otro lado de la balanza, el 25% se declara exfumador. Encenderse un cigarrillo es un mal hábito muy dañino para la salud: según un estudio recogido por la AECC, el consumo de tabaco puede estar detrás del 80% de los casos de cáncer de laringe y pulmón.

Día Mundial sin tabaco

En estos días de confinamiento llega el día mundial sin tabaco y una de las preguntas que más nos repetimos es cómo podremos acostumbrarnos –o si podremos hacerlo– a ver los bares a mitad de su capacidad, o a los enormes comedores de los restaurantes con mamparas separadoras. La primera comparación que suele salir en la conversación es que, por otro motivo sanitario, ya nos acostumbramos a otro cambio que parecía imposible: dejar de fumar en los espacios públicos. ¿O era imaginable a principios de los noventa estar en un bar o en un cine sin que una nube de humo flotase en el ambiente?

El Día Mundial sin Tabaco busca reducir fumadores

El 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco, una fecha escogida por la Organización Mundial de la Salud para animar a la población a dejar uno de los hábitos más nocivos para nuestro cuerpo: según la entidad, cada año, más de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco, 7 de ellos debido a su consumo directo y el resto a consecuencia de la exposición involuntaria al humo.

Este último punto es especialmente preocupante. Las principales campañas antitabaco hacen hincapié en el daño que el tabaco causa en el propio organismo –existen evidencias científicas de que es el responsable de más del 80% de casos de cáncer de laringe y pulmón, pero también está relacionado con la aparición de tumores en el estómago, el útero o la vejiga, por ejemplo, amén de otras enfermedades pulmonares y cardiovasculares–. Sin embargo, son pocas las que hablan de las consecuencias que el humo tiene en los denominados fumadores pasivos, en quienes las sustancias presentes en los cigarrillos –que contienen más de 7.000 productos químicos de los cuales al menos 250 son nocivos y, como mínimo, 69 cancerígenos, según la propia OMS– también causan graves problemas respiratorios y cardiacos tanto en niños como en adultos.

No solo por cuestión de salud

Aunque las razones de salud para uno mismo y para los demás son incuestionables –se suman otras que van desde el ahorro económico al disfrutar plenamente de los sentidos del gusto o el olfato, por ejemplo–, dejar de fumar no es fácil. Según el informe Tabaquismo y cáncer en España publicado en 2018 por el Observatorio del Cáncer de la AECC, casi un cuarto de los españoles dice fumar a diario, siendo alrededor de 250.000 las personas que lo han hecho en el último año. Se trata de un dato especialmente preocupante teniendo en cuenta que la franja de edad con mayor número de fumadores se sitúa en los jóvenes entre 15 y 24 años.

Sin embargo, el aumento de la conciencia social sobre el problema ha hecho que, en las últimas décadas, el número de fumadores se haya reducido considerablemente; en parte, influidos por las campañas de sensibilización y por la puesta en marcha de restricciones legales iniciadas con la Ley Antitabaco de 2010. Hoy, en nuestro país, un 26,1% de los españoles se refieren a sí mismos como exfumadores y, de los fumadores, un 32% ha realizado al menos un intento de dejar de fumar en el último año, según los datos facilitados por la AECC.

Organismos como la propia AECC y entidades de salud como DKV Seguros intentan, desde hace años, allanar el camino a aquellos que quieren dejar el tabaco. Existen diversos tipos de tratamiento que van desde el apoyo psicológico –que ayuda a superar las situaciones de tensión y ansiedad que genera la abstinencia de nicotina, una sustancia altamente adictiva– a los tratamientos de deshabituación por hipnosis, acupuntura láser o medicación farmacológica, facilitados desde diferentes entidades y corporaciones, como el propio DKV Club Salud y Bienestar

Puesto que casi el 60% de los fumadores fracasan en su intento de dejar de fumar, el apoyo es fundamental para conseguir el objetivo final de romper el cigarrillo. Los beneficios para nuestro organismo –y para el de quienes nos rodean– son claros y demostrables: una vida más larga, más saludable y mejor esperan al otro lado del humo.

Por ETHIC

Etiquetas: Días mundiales

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