Toda crisis trae una oportunidad

Cuando pase la pandemia, salgamos de nuevo al mundo con el compromiso de reiniciarnos como sociedad potenciando lo importante, poniendo en el centro la vida y subordinando todos los intereses al bien común.

Crisis coronavirus

La palabra crisis en japonés 危機 está compuesta por los caracteres 危 (que significa peligro) y 機 (que significa oportunidad). En la crisis sanitaria actual, donde miles de personas están sufriendo la enfermedad y la pérdida de seres queridos, es difícil ver la oportunidad. En este momento lo más presente es nuestra solidaridad ante el dolor que, individual y colectivamente estamos viviendo, con la esperanza de que pronto podamos recuperarnos y salir adelante más fortalecidos.

Crisis y oportunidad van de la mano

Mi reflexión se dirige al momento en que hayamos superado la enfermedad y, tras el inmenso agradecimiento a todos los profesionales sanitarios por su generosidad y entrega, salgamos a la calle de nuevo y reiniciemos nuestra actividad. El mundo se ha detenido, y ese tren que iba a velocidad de vértigo y que parecía imparable ha quedado al ralentí. Cuando lo pongamos de nuevo en marcha ya nada será igual, porque han sucedido tantas cosas que nuestras mentes han cambiado. Ahora tenemos la oportunidad de resurgir como sociedad al igual que lo hizo el ave fénix que resurgió de sus cenizas.

Va a haber que tomar muchas decisiones a todos los niveles, y en ello los ciudadanos jugamos un papel muy importante. En estos días de cuarentena, seguramente nos habremos dado cuenta de que necesitamos de la naturaleza para nuestro bienestar –o solo por los alimentos de los que, afortunadamente, hemos podido seguir disfrutando gracias al trabajo del sector agrario, de los distribuidores y los dependientes–, sino que también necesitamos el sol, pasear al aire libre, pisar la tierra y cobijarnos a la sombra de los árboles…. Quizás también este tiempo nos haya hecho reflexionar sobre la interconexión de la vida, sobre cómo la salud del ser humano depende de la salud del planeta y sobre la relación directa entre destrucción de la naturaleza, cambio climático y aumento del riesgo de pandemias.

De la misma manera, nos hemos dado cuenta de la extrema vulnerabilidad de cada individuo, independientemente de su estatus, y de la necesidad de la colaboración de todos para poder hacer frente a esta crisis. Afortunadamente, también esta crisis nos ha hecho más solidarios, generosos y creativos.

Con todo lo aprendido, salgamos de nuevo al mundo con el compromiso de reiniciarnos como sociedad potenciando lo importante, poniendo en el centro la vida y subordinando los otros intereses al bien común, estableciendo nuevas reglas para que el desarrollo sea de verdad sostenible. Así, seremos más resilientes a futuras crisis, como la climática, que ha quedado nublada por la urgencia de la crisis sanitaria, pero que sigue siendo una emergencia.

Cuando se levanten las prohibiciones y volvamos a encontrarnos y abrazarnos en las calles y en los parques, el aire estará más puro y la naturaleza habrá recuperado en parte su territorio. Quizás entonces podamos asumir un compromiso de cambio personal encaminado a desplazarnos más ecológicamente –a pie, en bici, en transporte público– para mantener el aire limpio; a comer productos ecológicos y de proximidad que tienen un impacto menor en los ecosistemas o apuntarnos en una cooperativa de productos ecológicos; a contratar electricidad verde, instalar paneles solares utilizando el marco del autoconsumo, aislar mejor las paredes de nuestra casa para aprovechar mejor la energía; y a apoyar las iniciativas políticas en las que los estímulos de recuperación económica tengan criterios sociales y ambientales para salir reforzados de esta crisis y así abordar mejor otros retos globales como el cambio climático y la destrucción de la naturaleza.

De este modo, tanto dolor y sufrimiento habrán servido para algo. Al igual que cuando éramos pequeños y enfermábamos, tras pasar unos días en cama, cuando nos levantemos, habremos crecido como humanidad.

 

Por Mar Asunción

Responsable de Clima y Energía de WWF España

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