Gema Hassen-Bey, ejemplo de superación personal

La atleta paralímpica Gema Hassen-Bey, que sufre una lesión medular, tiene previsto subir el Kilimanjaro a finales de 2018, después acercarse a la cúspide del Teide.

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Que Gema Hassen-Bey se haya convertido en un gran ejemplo de superación personal no es de extrañar. Hace un año, le diagnosticaron un cáncer en el pecho. Como ha declarado esta atleta a numerosos medios, aquello le venía fatal: justo al día siguiente de la nefasta noticia, volaba a Río para presentar un nuevo prototipo de 'hand bike', una bici de competición para personas con falta de movilidad. Así que, al contrario de lo que hace la mayoría de la gente cuando le comunican algo así (derrumbarse, llorar...), ella le preguntó a su médico si podía irse de todas formas.

A quien conozca a Gema no le parecerá extraña esta reacción. La vida de esta deportista ha sido, igual que su profesión, una carrera de obstáculos. Y los ha ido saltando uno tras otro. Ya de niña, sufrió un accidente que, por negligencia del equipo sanitario que la socorrió, derivó en una lesión medular. Como su colegio no era un edificio accesible para personas con diversidad funcional, tuvo que recluirse en casa con una profesora particular. Por poco tiempo. Una mañana, de adolescente, se escapó para ir a comprar el pan. Y desde entonces no ha parado: su última "escapada" ha sido hasta la cima del Teide, si bien tuvo que abandonar a poco de coronarla (después de recorrer tres mil metros) por las condiciones climatológicas. Da igual: ya ha batido un récord histórico.

Toda una gesta de superación personal con la que la deportista se valió de una camilla con pequeñas ruedas que se desliza por unas escaleras, a modo de raíles, y la mencionada 'hand bike'. Gema Hassen-Bey es la primera atleta paralímpica del mundo en silla de ruedas que ha llegado tan alto. Y tan lejos. La hazaña es un ejemplo de superación (no solo para personas con discapacidad), y los ingresos obtenidos por patrocinios los ha destinado a la lucha contra el cáncer.

No es la primera vez que Gema se pone metas tan elevadas (en el sentido literal). Antes había ascendido a la Bola del Mundo (2.265 metros) en cinco horas, aunque el hito más espectacular de su carrera será alcanzar el llamado 'techo de África': la cumbre del Kilimanjaro, a 5.891 metros, que tiene previsto coronar a finales de 2018.

"Después de cinco Juegos Paralímpicos, mi reflexión del deporte es que "lo importante no es el resultado deportivo", dice en su canal de Youtube, "sino el camino". Algo que aplica también en su vida. Gema Hassen-Bey es mucho más que una deportista de élite: también es música, cantante, compositora, bailarina, actriz, presentadora de televisión, ponente, conferenciante, y "viajera por naturaleza y genética", como ella misma declara. Es también fundadora del proyecto Bey Proaction, colectivo artístico con la clara convicción de integrar a las personas con discapacidad en la sociedad a través de las disciplinas artísticas y deportivas.

Su palmarés deportivo quita el hipo: es medallista paralímpica de esgrima en las modalidades de espada y florete, y una de las pocas españolas deportistas de élite que ha participado en cinco Juegos Paralímpicos consecutivos –Atlanta, Barcelona, Sídney, Atenas y Pekín–, además de obtener doce títulos olímpicos, quedar entre las ocho primeras en su modalidad durante varios Juegos, ser Campeona de España en varias convocatorias y asidua a los podios de los Campeonatos Europeos y Mundiales. También es una pionera: la esgrima Paralímpica se inició con ella en los Juegos de Barcelona 92.

¿Cómo se puede definir a una persona tan polifacética, a alguien que abarca tanto? Lo hace ella misma: "Sobre todo, soy una comunicadora que vive sin límites deslizándose con su silla de ruedas por el mundo".

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