Youtubers españoles y su cara más solidaria

Con una simple cámara youtubers españoles conquistan a millones de fans cada día. Algunos ya usan su repercusión para ayudar a los más desfavorecidos.

Era cuestión de tiempo. Pero la industria, una vez más, no lo vio venir. Tampoco la sociedad en general. Hasta hace bien poco, para ser un famoso catódico hacía falta salir en un canal de televisión, en algún plató repleto de cámaras sofisticadísimas, también de expertos en realización, en producción, en sonido, en guiones... Decenas de trabajadores y mucho dinero invertido obraban el milagro de lanzar a alguien al estrellato. Algo, claro, inalcanzable para la mayoría. Hoy, la cosa ha cambiado radicalmente: bastan un ordenador barato y una cámara para granjearse millones de seguidores desde la habitación como es el caso de algunos youtubers españoles. 

Los youtubers  han cambiado las reglas del juego

Ya no necesitan una especial belleza, ingenio, sentido del humor o cultura. La clave de su éxito, precisamente, radica en que son gente absolutamente normal. Que se sientan a hablar sobre videojuegos, sobre física cuántica, sobre cosmética, sobre política o, sencillamente, sobre que esa mañana se han despertado con una legaña de más. Cada uno, de lo que se le da mejor. Y precisamente esa inmediatez es la que les ha dado a muchos de ellos cientos de miles y hasta millones de seguidores cada día ávidos de su última ocurrencia, lo que han despertado el interés de las marcas. En algunos casos, eso les ha hecho ricos y les ha convertido en fenómenos mediáticos que casi no pueden salir a la calle sin acabar aplastados por una masa enfebrecida de fans. Un poder sobrevenido que, algunos, empiezan a usar para algo que va más allá del mero enriquecimiento personal. Además de youtubers, muchos de ellos son también llamados influencers, esto es, capaces de influir en sus hordas de seguidores. Y esto puede tener un eco estratosférico si se enfoca a fines solidarios.

El caso del Rubius es uno de los más sonados. Este joven español de origen holandés es el tercer youtuber con más suscriptores del mundo, y empezó hace unos años como una mera afición, subiendo a Internet sus partidas de videojuegos, que comentaba con cierto gracejo. Hoy, su canal supera los 33 millones de suscriptores. Desde hace un tiempo, junto a otro gurú de Internet, Willyrex, organizan partidas online con otros youtubers renombrados al Fortnite, el videojuego del momento. Seis horas de partida retransmitida en la red que suelen batir récords de audiencia, y en la se aprovecha para hacer una recolecta solidaria para financiar tratamientos de niños y adolescentes con cáncer

Andrea Compton se dedica a probar dulces japoneses, cantar canciones de karaoke o contar cuáles son sus series favoritas. Nada del otro mundo, pero su desparpajo le ha granjeado más de medio millón de suscriptores a su canal, que gana adeptos a diario. La joven ha utilizado su repercusión para, junto a otros cuatro influencers, escribir Y luego ganas tú, un libro sobre acoso escolar, que incluye incluso algunas experiencias autobiográficas. Además de su objetivo concienciador, la editorial Nube de Tinta donará el 5% de lo obtenido con las ventas a financiar campañas contra el acoso escolar

Las jóvenes Yellow Mellow y María Cadepe son otro ejemplo más de youtubers españoles que hablan en sus canales de temas diversos: desde asuntos cotidianos hasta consejos de belleza o clases de meditación. Greenpeace las invitó a conocer el deshielo del Ártico de primera mano, y usaron después sus plataformas de Youtube para contárselo a los más de tres millones de seguidores que suman entre las dos. 

La divulgación, también en el foco de los youtubers españoles

Javier Santaolalla se sale de la frivolidad temática habitual en Youtube: es doctor en Física, y en su canal habla de temas tan poco obvios como el espacio-tiempo curvo, de por qué el universo tiene tres dimensiones o qué es el electromagnetismo. José Luis Crespo, por su parte, cuenta curiosidades astronómicas. Ambos, con un tono divulgativo cercano, para acercar a las masas conceptos ultracomplejos. La fundación Aquae aprovecha su enorme fama, así como sus conocimientos, para que los dos expliquen desde su web conceptos que tiene que ver con la gestión y el consumo sostenible del agua. Son cuatro ejemplos, pero cada vez hay más. Y demuestran que Youtube puede ser algo mucho más importante y con más calado social que un mero canal de entretenimiento. 

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